Una multitudinaria concurrencia de creyentes se congregó en el santuario del Señor de Locumba, en la provincia de Jorge Basadre, para conmemorar el 250.° aniversario de la icónica fiesta litúrgica. Familias procedentes de regiones como Lima, Arequipa, Moquegua y Tacna, junto con delegaciones llegadas de Chile, Bolivia, Argentina y Venezuela, asistieron al reciento religioso con el propósito de rendir homenaje a la venerada imagen, expresar su gratitud por diversos favores concedidos y brindar testimonios de milagros personales.
Una multitudinaria concurrencia de fieles de diversas regiones del Perú y de otros países conmemoró los 250 años de la festividad del Señor de Locumba en la provincia de Jorge Basadre. Durante la misa central, el obispo Marco Antonio Cortez Lara exhortó a la reconciliación, al cese de las venganzas y al perdón solidario. Los asistentes soportaron temperaturas superiores a los 20 grados centígrados para compartir testimonios de sanación y agradecer favores concedidos. La conmemoración litúrgica contó además con la participación de 16 delegaciones de danzantes tacneños que renovaron sus promesas religiosas.
- Feligreses de regiones del Perú y países como Chile, Bolivia, Argentina y Venezuela asistieron al santuario por el 250.° aniversario de la festividad.
- El obispo monseñor Marco Antonio Cortez Lara instó a la ciudadanía a superar la división y abandonar las venganzas y el odio.
- Devotos compartieron testimonios de sanación personal y familiar en medio de una jornada que superó los 20 grados centígrados.
- Un total de 16 agrupaciones de danzantes de Tacna, incluyendo la sociedad religiosa Los Canarios, renovaron sus promesas.
Llamado pastoral a la reconciliación y testimonios de sanación en el santuario
Durante la homilía de la misa central, el obispo de la Diócesis de Tacna y Moquegua, monseñor Marco Antonio Cortez Lara, formuló un contundente llamado a superar la división en la sociedad y exhortó a los presentes diciendo: “¡Basta ya de venganzas!”.
Asimismo, la autoridad eclesiástica sostuvo que el odio no puede convertirse en la moneda de cambio entre los ciudadanos y pidió a los fieles que la fe no se reduzca únicamente a la búsqueda de favores personales, sino que trascienda hacia el perdón y la solidaridad hacia los más necesitados.
En esa misma jornada, caracterizada por temperaturas que sobrepasaron los 20 grados centígrados, la multitud aguardó los actos litúrgicos protegida con sombrillas y compartió diversos relatos de sanación.
Entre los testimonios estuvo el de la familia Delgado, que viajó desde Lima con 18 integrantes para agradecer por la milagrosa recuperación de una nieta con fisura craneal; la representante del grupo recordó que su propia devoción inició en la infancia, cuando sanó de un problema que le impedía caminar.
Asimismo, desde Arica, un feligrés chileno refirió que realizó tres viajes al recinto sagrado durante el año para dar gracias por su salud y trabajo, mientras que 16 delegaciones de danzantes tacneños, entre ellas la sociedad religiosa Los Canarios, acompañaron la festividad renovando sus promesas con motivo de las bodas de semiquinto siglo de la venerada imagen.
