Cordillera de Palabras | El domingo en la noche, terminado el debate entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez, un familiar me escribió un mensaje corto: “¿Y ahora por quién voto?” No le respondí con un nombre. Le respondí con una pregunta: ¿Qué es lo que más te importa?.
Los candidatos Keiko Fujimori y Roberto Sánchez presentaron sus propuestas finales de cara a la segunda vuelta electoral del 7 de junio. Mientras Fujimori se enfoca en el crecimiento mediante la inversión privada y beneficios tributarios, Sánchez propone elevar el poder adquisitivo y tecnificar la producción nacional. El debate también abordó temas de derechos humanos, institucionalidad y defensa de la vida, evidenciando posturas divergentes en cada bloque. Ambos postulantes enfrentan cuestionamientos por sus antecedentes judiciales y filiaciones políticas previas a la elección.
- Fujimori propone estabilidad jurídica y tributación cero durante los tres primeros años para nuevos pequeños negocios.
- Sánchez plantea un incremento gradual del salario mínimo y la restitución del derecho al referéndum.
- En temas de vida, Fujimori defiende la protección desde la concepción, mientras Sánchez propone igualdad de género sin mayores precisiones.
- Ambos candidatos registran antecedentes complejos, como procesos por lavado de activos para Fujimori y la reivindicación de Pedro Castillo por parte de Sánchez.
Porque esta segunda vuelta obliga a jerarquizar. Los dos candidatos que llegaron al balotaje del 7 de junio son tan distintos en varios temas que votar por uno implica aceptar conscientemente lo que trae el otro en el paquete.
Economía y modelos de desarrollo en disputa
En economía Fujimori apuesta por la inversión privada como principal motor del crecimiento, con estabilidad jurídica, simplificación de trámites y beneficios para empresas, incluyendo tributación cero durante los tres primeros años para nuevos pequeños negocios.
Sánchez centró su discurso en elevar el poder adquisitivo de las familias y tecnificar la producción nacional para romper con la dependencia de las materias primas, con un incremento gradual del salario mínimo hasta ajustarlo al costo de la canasta básica familiar.
Especialistas advierten que ambos candidatos prometen sostenibilidad fiscal mientras simultáneamente anuncian nuevas obras, programas sociales y subsidios, una contradicción que ninguno de los dos resolvió con precisión.

En derechos humanos e institucionalidad las lógicas también difieren. Sánchez propuso restituir el derecho al referéndum, fortalecer la participación del Perú en organismos interamericanos y descentralizar recursos hacia centros poblados menores.
Fujimori respondió que la democracia se fortalece con un Estado presente y servicios públicos de calidad. En ese mismo bloque, Fujimori cuestionó la coherencia de Sánchez señalando la presencia de Antauro Humala en su entorno político, quien cumplió condena por la muerte de cuatro policías en el andahuaylazo.
Trayectorias, cuestionamientos y la decisión final
En el tema de la vida la posición de Fujimori es la más explícita de su carrera. El primer punto de su Decálogo es la protección del derecho a la vida desde la concepción y la defensa de la familia como célula fundamental de la sociedad.
La sostuvo incluso cuando declaró que una hija suya violada debería llevar el embarazo a término, declaración de la que su propia hija mayor Kyara Fujimori se distanció públicamente en redes sociales.
Sánchez no se ha pronunciado directamente sobre estos temas en sus documentos programáticos. Su plan habla de igualdad de género y protección de grupos vulnerables sin mayor precisión.
Ninguno llega limpio de historia. Keiko acumula tres procesos judiciales por lavado de activos sin condena firme todavía. Sánchez se define públicamente como candidato castillista y reivindica a Pedro Castillo, hoy condenado por conspiración para la rebelión.
Para la segunda vuelta presentó un nuevo plan de gobierno con lenguaje más moderado que reemplaza su propuesta original, reduciendo el énfasis ideológico que la caracterizaba.
Dos candidatos con trayectorias complejas y propuestas en varios puntos irreconciliables. Esta semana, antes del domingo, vale la pena releer lo que cada uno firmó en sus planes de gobierno, no lo que dicen en los mítines. Ahí están, públicos, disponibles.
