último

CORDILLERA DE PALABRAS | Dos obras, dos apuestas contradictorias

CORDILLERA DE PALABRAS | Dos obras, dos apuestas contradictorias
CORDILLERA DE PALABRAS | Dos obras, dos apuestas contradictorias

Cordillera de Palabras | Se inaugura el puente Arequipa-La Joya. Casi dos décadas de promesas, tres gestiones regionales, 171 millones de soles gastados, un presupuesto que creció 60% sobre lo originalmente previsto, cuatro observaciones de la Contraloría incluyendo dudas sobre compatibilidad antisísmica, y la obra abre igual.

Se inauguró el puente Arequipa-La Joya tras casi dos décadas de espera y una inversión de 171 millones de soles, lo que representó un incremento del 60% sobre el presupuesto original. Esta infraestructura busca facilitar la conexión con el corredor costero y reducir costos de transporte, pese a las observaciones de la Contraloría sobre su diseño antisísmico. Por otro lado, el proyecto hidroeléctrico OCO 2010 en el río Ocoña genera controversia por su potencial impacto irreversible en la producción nacional de camarón. Mientras el puente permite subsanar deficiencias de ejecución, la hidroeléctrica de 170 megavatios amenaza un ecosistema que sostiene económicamente a más de mil pescadores.

  • El puente Arequipa-La Joya fue habilitado tras tres gestiones regionales y cuenta con solicitudes ciudadanas pendientes para la instalación de iluminación y señalización.
  • La central OCO 2010 resolvería el déficit energético regional de 44 megavatios, pero su Estudio de Impacto Ambiental fue rechazado unánimemente por el Consejo Regional de Arequipa.
  • El río Ocoña concentra el 60% de la producción nacional de camarón, con una extracción anual de 500 toneladas que abastecen mercados locales e internacionales.
  • La construcción de una presa de 26 metros de altura interrumpiría el flujo natural del río, afectando el ciclo de vida de la especie sin posibilidad real de reemplazo artificial.
Generado con IA a traves de OpenAI. Verifica los datos en el contenido original.
ANUNCIO

El presidente Balcázar llegó a las 10:30, hubo acto protocolar, hubo discursos. El puente existe. Y a pesar de todo lo anterior, su existencia es una buena noticia para Arequipa.

La Joya y la expansión hacia el corredor costero llevan años esperando una conexión que reduzca el tiempo y el costo de transportar productos agrícolas, que permita el crecimiento ordenado de esa zona, alivie la presión sobre la única vía alternativa disponible.

PuedesVer

Un puente mueve economía, acerca servicios, genera condiciones para que la gente que vive lejos del centro acceda a lo que el centro da por descontado. Las asociaciones de la zona piden señalización en el tramo de 15 kilómetros, iluminación, puentes peatonales. Tienen razón en pedirlos. La larga espera recién empieza.

CORDILLERA DE PALABRAS | Dos obras, dos apuestas contradictorias
CORDILLERA DE PALABRAS | Dos obras, dos apuestas contradictorias

Cordillera de Palabras: un puente que impulsa el desarrollo

A unos cien kilómetros de ahí, en el río Ocoña, hay una decisión pendiente que no tiene la misma lógica. Ocoña Hydro S.A., subsidiaria de Southern Perú, solicitó al Ministerio de Energía y Minas la concesión definitiva para construir la central hidroeléctrica OCO 2010.

Un proyecto de 170 megavatios que lleva más de quince años de controversia y que en agosto de 2021 consiguió la aprobación de su Estudio de Impacto Ambiental pese a que los talleres de consulta con la población nunca se realizaron.

El Consejo Regional de Arequipa rechazó el EIA por unanimidad señalando irregularidades en el proceso, según consta en las actas de la sesión regional de octubre de ese año.

ANUNCIO

El problema no es que Arequipa no necesite energía. La necesita. La región consume 174 megavatios y genera apenas 130, dependiendo del sistema interconectado nacional para cubrir la diferencia, según datos del consultor energético Víctor Medina Calderón.

Una hidroeléctrica de 170 megavatios en el Ocoña resolvería ese déficit de golpe. El problema es lo que se paga por esa solución.

El costo ambiental de una decisión

El Ocoña aporta el 60% de la producción nacional de camarón, según la Gerencia Regional de Producción de Arequipa. Mil 144 pescadores artesanales registrados con permiso vigente trabajan el río, más un promedio de 800 informales.

Casi 500 toneladas anuales que se comercializan en Arequipa, Lima, Cusco y Bolivia. El camarón del Ocoña es parte de la identidad culinaria de la región, el ingrediente central del chupe arequipeño, un producto que da trabajo directo a familias que no tienen otra fuente de ingreso comparable y del que Mario Vargas Llosa hizo famoso en sus visitas.

El proyecto cortaría a la mitad el ciclo de vida del camarón, que actualmente ya está desapareciendo de la cuenca, según declaró a Gestión el presidente de la Junta de Usuarios de La Unión, Jaime Vera Huamani, en enero de 2025.

La empresa prometió construir pozas para la crianza artificial. Los pescadores de la zona saben que el camarón de crianza no es el camarón del Ocoña, que la especie depende del flujo natural del río, de la temperatura, de los sedimentos, de una cadena ecológica que una presa de 26 metros de altura, construida 300 metros aguas abajo de la confluencia de los ríos Chichas y Ocoña según el EIA elaborado por Walsh Perú, interrumpe sin posibilidad real de reemplazo.

Aquí está la diferencia entre las dos obras. El puente Arequipa-La Joya es infraestructura que crea condiciones para el crecimiento sin destruir nada que ya exista. Sus problemas son de ejecución, de presupuesto, de plazos incumplidos, de obras complementarias pendientes, pero ninguno de esos problemas es irreversible.

La señalización se puede instalar. Los puentes peatonales se pueden construir. Las observaciones sísmicas se pueden atender con reforzamiento posterior. Lo que el puente abre, permanece abierto.

La hidroeléctrica del Ocoña, en cambio, propone resolver un déficit energético real destruyendo un ecosistema que no tiene vuelta atrás. Una vez que la presa corta el cauce y altera el ciclo del camarón, no hay resolución ministerial que lo restaure.

No hay pozas artificiales que reemplacen al río. No hay compensación económica que devuelva a mil familias la actividad que sostuvo a sus padres y a sus abuelos.

A veces no hay que decidir entre un bien que resuelva algo momentáneo, sino pensando en el futuro, uno que ya está a la vuelta de la primera curva en La Joya.

Nuestro Podcast

ANUNCIO

Add New Playlist