La Fiscalía Provincial Transitoria Especializada en Ciberdelincuencia de Arequipa logró una condena de 6 años y 7 meses de prisión efectiva contra Marco Huaracha C., hallado responsable del delito de suplantación de identidad en agravio de varias mujeres a quienes acosó, hostigó y expuso mediante la creación y difusión de contenido sexual falso elaborado con inteligencia artificial (deepfakes).
La Fiscalía Provincial Transitoria Especializada en Ciberdelincuencia de Arequipa logró una condena de 6 años y 7 meses de prisión efectiva contra Marco Huaracha C. por el delito de suplantación de identidad en agravio de varias mujeres. El sentenciado utilizaba inteligencia artificial para crear deepfakes de contenido sexual empleando fotografías de víctimas que conoció durante su etapa universitaria. Además de la pena privativa de la libertad, el condenado deberá pagar una reparación civil de S/ 20,550 a favor de las agraviadas. Este fallo marca un precedente en la región sobre la persecución de la violencia y el acoso ejercidos mediante herramientas digitales.
- El sentenciado operaba desde el distrito de Miraflores bajo el seudónimo de Mr. Sinistro para difundir material manipulado en portales pornográficos internacionales.
- Las investigaciones determinaron que el sujeto suplantaba la identidad de las víctimas en redes sociales para contactar a sus familiares y amigos con propuestas falsas.
- Ante los reclamos de las agraviadas, el agresor respondía con amenazas de violencia sexual y el envío de más contenido generado con inteligencia artificial.
- La identificación del responsable se logró mediante evidencia digital y diligencias especializadas a pesar de sus intentos por mantener el anonimato en internet.
- Marco Huaracha C. reconoció su responsabilidad en los hechos imputados, lo que derivó en la sentencia efectiva y el pago anticipado de la reparación civil.
De acuerdo con la investigación dirigida por el fiscal Edder Salas, el sentenciado operaba desde su vivienda ubicada en el distrito de Miraflores y utilizaba el seudónimo de “Mr. Sinistro” en diversas plataformas de internet.
Durante años creó perfiles falsos y empleó fotografías reales de sus víctimas para fabricar imágenes pornográficas manipuladas digitalmente, conocidas como deepfakes, con el propósito de humillarlas y afectar su reputación.
Utilizaba información personal de amigas y conocidas
La Fiscalía determinó que las víctimas eran mujeres que el condenado había conocido durante su etapa universitaria. Gracias a esa cercanía, tenía acceso a información sobre sus familias, amistades, actividades y redes sociales, elementos que utilizó para ejecutar un patrón sistemático de acoso digital.
Las agraviadas, identificadas con las iniciales M.V.V., F.C.P., N.S.S., R.A.S.P. y K.L.L.C., fueron objeto de una campaña de hostigamiento que comenzó con la creación de cuentas falsas en Facebook e Instagram utilizando sus nombres, fotografías y datos personales.
A través de estos perfiles, el sentenciado contactaba a familiares, amigos y compañeros de trabajo de las víctimas haciéndose pasar por ellas, generando confusión y afectando su imagen personal.

Difundía material sexual falso y amenazaba a las víctimas
Según las investigaciones, una vez que lograba interactuar con los contactos de las agraviadas, atribuía a las mujeres comportamientos falsos, realizaba supuestas propuestas de encuentros sexuales y compartía material pornográfico alterado digitalmente con los rostros de las víctimas.
La conducta delictiva también se extendió a un portal pornográfico internacional, donde creó álbumes utilizando los nombres y apellidos reales de las afectadas. En ese espacio publicaba imágenes de contenido sexual falso y realizaba comentarios ofensivos bajo el alias de “Mr. Sinistro”.
Además, cuando las víctimas intentaban detener el acoso y le exigían eliminar el material, el sujeto respondía con amenazas de violencia sexual y continuaba enviándoles los deepfakes creados con sus imágenes, agravando el daño psicológico y emocional.
Fue identificado y condenado tras reconocer los hechos
El Ministerio Público señaló que el condenado creyó durante años que el anonimato en internet y el uso de herramientas de inteligencia artificial impedirían rastrear sus acciones. Sin embargo, las diligencias de ciberdelincuencia permitieron identificarlo mediante evidencia digital, establecer su responsabilidad y llevarlo ante la justicia.
Durante el proceso, Marco Huarca C. reconoció los hechos imputados y fue condenado a 6 años y 7 meses de prisión efectiva. Asimismo, realizó el pago anticipado de una reparación civil de S/ 20,550 a favor de las víctimas.
La sentencia constituye uno de los casos más relevantes de persecución de delitos vinculados a la suplantación de identidad digital y la difusión de deepfakes pornográficos en la región Arequipa, marcando un precedente en la lucha contra la violencia y el acoso ejercidos mediante tecnologías digitales.
