Arequipa afronta un escenario climático con dos riesgos que pueden presentarse de manera diferente según la zona durante el periodo 2026-2027 tras la llegada del Fenómeno de El Niño. Mientras algunos sectores de la región podrían enfrentar una reducción de las lluvias y una menor disponibilidad de agua, otros mantienen exposición a precipitaciones intensas e inundaciones.
La región de Arequipa enfrenta un escenario de doble riesgo climático para el periodo 2026-2027 debido al Fenómeno de El Niño, caracterizado por sequías en algunas zonas y lluvias intensas en otras. El Centro de Monitoreo RIMAC estima que 63 distritos se encuentran en riesgo alto por sequía, afectando a unas 594 mil personas y extensas áreas de pastos naturales. Paralelamente, se proyecta que más de un millón de personas están expuestas a inundaciones y desbordes, especialmente en áreas cercanas a quebradas. El organismo ENFEN mantiene la alerta de El Niño Costero y prevé precipitaciones por debajo de lo normal en la sierra sur para el próximo verano.
- 63 distritos de Arequipa presentan riesgo alto o muy alto de sequía, impactando a cerca de 594 mil personas y 1.44 millones de hectáreas de pastos.
- Más de 1.3 millones de habitantes se encuentran en zonas vulnerables ante posibles inundaciones y daños en 2,336 kilómetros de vías.
- El déficit hídrico amenaza específicamente a 31 distritos, poniendo en riesgo la seguridad de 27 mil hectáreas agrícolas.
- Expertos recomiendan implementar medidas de eficiencia hídrica, monitoreo de reservorios y limpieza de drenajes para mitigar los impactos.
El análisis del Centro de Monitoreo RIMAC advierte que la persistencia de lluvias por debajo de lo normal puede incrementar las condiciones de sequía y déficit hídrico. Esta situación podría generar efectos sobre el abastecimiento de agua, la agricultura y la ganadería, actividades que dependen directamente de la disponibilidad del recurso.
Al mismo tiempo, la región mantiene sectores vulnerables frente a lluvias e inundaciones. Por ello, la población debe considerar que el escenario climático no es uniforme: mientras determinadas zonas podrían enfrentar escasez de agua, otras podrían registrar emergencias asociadas al incremento de las precipitaciones.
63 distritos están en riesgo por sequía
Según las estimaciones del Centro de Monitoreo RIMAC, 63 distritos de Arequipa se encuentran en riesgo alto y muy alto por sequía. En estos sectores están expuestas aproximadamente 594 mil personas y 171 mil viviendas.
El impacto también alcanza a las actividades productivas. Unas 52 mil hectáreas agrícolas y 1.44 millones de hectáreas de pastos naturales se encuentran dentro de las áreas identificadas como expuestas al riesgo de sequía.
En el caso del déficit hídrico, la evaluación identifica 31 distritos en riesgo alto y muy alto. En estas zonas se encuentran expuestas alrededor de 45 mil personas, 26 mil viviendas, 27 mil hectáreas agrícolas y 1.23 millones de hectáreas de pastos naturales.
La menor disponibilidad de agua no representa únicamente un problema para las zonas rurales. Una reducción sostenida de las precipitaciones puede aumentar la presión sobre las fuentes de agua y afectar actividades económicas que dependen de este recurso.
“El impacto de una menor disponibilidad de agua no se limita al ámbito rural”, explicó Andrea Holguín, ingeniera del Centro de Monitoreo RIMAC. Según señaló, el monitoreo de las fuentes de agua, la planificación del consumo y la identificación anticipada de puntos críticos pueden contribuir a reducir la exposición durante la temporada.
Más de un millón de personas expuestas a lluvias
El otro escenario identificado corresponde a las lluvias e inundaciones. El análisis señala que también existen 63 distritos de Arequipa en riesgo alto o muy alto frente a estos eventos.
En este caso, alrededor de 1.3 millones de personas y 527 mil viviendas se encuentran expuestas. También figuran 2,336 kilómetros de vías y aproximadamente 100 mil hectáreas agrícolas potencialmente afectadas.
Esto significa que determinados sectores pueden enfrentar inundaciones localizadas durante episodios de lluvia, especialmente en zonas cercanas a quebradas, cauces y puntos con antecedentes de desborde. Las interrupciones de vías también pueden dificultar el traslado de personas, productos y servicios.
Ante este escenario, se recomienda identificar las zonas próximas a quebradas y cauces, revisar las rutas de traslado y verificar el estado de drenajes y estructuras de protección. También resulta importante mantener despejados los sistemas destinados a evacuar el agua y evitar cruzar zonas inundadas o cauces durante episodios de precipitaciones.
¿Cómo prepararse ante la falta de agua?
Frente al riesgo de sequía y déficit hídrico, las medidas deben orientarse principalmente a reducir el consumo y anticipar posibles restricciones en la disponibilidad del recurso.
Entre las acciones recomendadas figuran evaluar la cantidad de agua necesaria para las actividades domésticas y productivas, identificar fuentes alternativas de abastecimiento y optimizar el uso del recurso en los procesos agrícolas y ganaderos.
También se plantea monitorear reservorios, caudales y niveles de almacenamiento, además de implementar medidas de eficiencia hídrica y reutilización cuando sea posible.
“El escenario requiere una mirada diferenciada sobre los efectos de El Niño”, agregó Holguín. En Arequipa, explicó, el riesgo no está únicamente relacionado con el exceso de lluvias, sino también con condiciones de menor precipitación y una mayor presión sobre los recursos hídricos.
El contexto adquiere relevancia debido a que el ENFEN mantiene el estado de Alerta de El Niño Costero y prevé que el fenómeno continúe durante el verano 2026-2027. Para la región andina sur, el organismo proyecta precipitaciones por debajo de lo normal durante esa temporada.
