Las recientes medidas anunciadas por el Gobierno nacional para reorganizar el sistema penitenciario y enviar a los delincuentes de mayor peligrosidad a recintos de máxima seguridad han generado un fuerte rechazo en la región de Tacna.
La comunidad del Maure y autoridades locales en Tacna manifestaron su rechazo a las medidas del Gobierno nacional sobre el traslado de reclusos de alta peligrosidad al penal de Challapalca. Los dirigentes sostienen que el reclusorio ya genera un fuerte impacto social y ecológico debido al riesgo de sobrepoblamiento, inseguridad y aumento de desechos. Ante esta situación, la población comunal anunció que se mantendrá en vigilancia para evitar posibles obras de ampliación en el predio penitenciario. Asimismo, el dirigente comunal solicitó a la gobernadora regional gestionar una reunión con el Ejecutivo nacional, postura a la que se unió el alcalde provincial de Tarata.
- La comunidad del Maure rechaza el traslado de nuevos reclusos de alta peligrosidad al penal de Challapalca.
- Los comuneros advierten sobre el deterioro de la seguridad y el incremento de efluentes y residuos sólidos por un eventual sobrepoblamiento.
- La población local se mantendrá en vigilancia para impedir obras de infraestructura o ampliación en el recinto carcelario.
- El dirigente comunal pidió a la gobernadora regional de Tacna gestionar una reunión de alto nivel con el Gobierno nacional para exponer su posición.
- El alcalde provincial de Tarata se sumó a los reclamos para frenar la llegada de más internos de alta peligrosidad a la zona.
La tensión se centra principalmente en el penal de Challapalca, ubicado en los dominios de la comunidad del Maure, cuyos habitantes y autoridades locales señalan que la instalación ya representa un severo impacto social y ecológico para la zona.
Oposición comunal por riesgos de contaminación y desborde penitenciario
El dirigente máximo de la comunidad del Maure, Marcial Laura, ratificó a través de medios locales que los comuneros mantienen una postura firme y no aceptarán el trasvase de más presidiarios al reclusorio altiplánico.
Durante un diálogo con autoridades del Instituto Nacional Penitenciario (INPE) —donde también participaron la teniente gobernadora del sector y el alcalde del centro poblado—, la representación indígena dejó en claro su negativa ante el sobrepoblamiento del recinto.
El dirigente explicó que las preocupaciones principales radican tanto en el deterioro de la seguridad de la zona como en la proliferación incontrolada de efluentes y desechos sólidos producidos por una mayor población penal.
De igual manera, el representante comunal aseveró que la población del lugar se mantendrá en constante vigilancia para evitar eventuales obras de infraestructura en el predio penal.
Aunque detalló que por el momento no se ha registrado el ingreso de maquinaria pesada ni de personal encargado de maniobras de expansión, recordó que intentos pasados de ampliación fueron desestimados por la Superintendencia Nacional de Bienes Estatales (SBN).
Sobre la llegada de nuevos reclusos, advirtió directamente: “Un reo más en Challapalca” significaría, desde la perspectiva de la comunidad, un incremento de los residuos y de la presión ambiental sobre su territorio.
Frente a esta coyuntura, el representante comunal solicitó a la gobernadora regional de Tacna gestionar un encuentro de alto nivel con el Ejecutivo nacional para presentar formalmente la postura de la región.
A esta causa se le sumó el pronunciamiento del alcalde provincial de Tarata, quien instó a detener el arribo de reos de alta peligrosidad al área. De este modo, la controversia reactiva el dilema regional sobre los límites ambientales, territoriales y sociales que implica albergar un centro penitenciario de esta magnitud.
