En medio de una profunda crisis de seguridad ciudadana, el comandante general de la Policía Nacional del Perú, Óscar Arriola, anunció que dará un paso al costado y dejará la jefatura de la institución policial en los próximos días. El alto mando, cuya gestión acumulaba severas críticas ante el incremento de la violencia en el país, sostuvo que su decisión responde al fortalecimiento institucional y la gobernabilidad.
El comandante general de la Policía Nacional del Perú, Óscar Arriola, anunció que dejará su cargo en los próximos días en medio de una crisis de seguridad ciudadana. La salida de Arriola se produce tras registrarse más de 160 asesinatos en agosto y severas críticas a su gestión por el incremento de la violencia. Como sucesor en la jefatura policial asumirá el general Fredy López Mendoza, actual jefe del Estado Mayor. El relevo se coordinaba en el Ejecutivo desde mediados de agosto para superar las trabas legales sobre el tiempo mínimo de permanencia en el puesto.
- Óscar Arriola anunció que dará un paso al costado en la comandancia general de la PNP por el fortalecimiento institucional y la gobernabilidad.
- El general Fredy López Mendoza fue confirmado como el sucesor que asumirá la jefatura de la institución policial.
- La renuncia ocurre tras reportarse más de 160 asesinatos en el registro del Sinadef durante agosto y actos violentos como el ataque atribuido a Los Pulpos en Trujillo.
- El presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, respaldó el desempeño y trayectoria de Arriola pese a los cuestionamientos en la Cámara de Diputados.
- El relevo venía preparándose desde mediados de agosto en el Ejecutivo para superar la traba de permanencia mínima de dos años.
Asimismo, dirigió unas palabras a sus subordinados para pedirles que jamás se rindan frente a los cuestionamientos, asegurando además que se retira de la institución con la conciencia tranquila y la frente en alto.
Durante su pronunciamiento, el oficial saliente agradeció a la mandataria Keiko Fujimori y a los exjefes de Estado Dina Boluarte, José Jerí y José María Balcázar, antes de confirmar que el general Fredy López Mendoza tomará las riendas de la fuerza policial.
Críticas a la gestión saliente, balance de homicidios y la sucesión en el mando
El cese en el cargo se produce tras reportarse más de 160 asesinatos durante el mes de agosto en el registro del Sistema Nacional de Defunciones (Sinadef), sumados a hechos violentos de alto impacto como el reciente ataque atribuido a la banda “Los Pulpos” en Trujillo.
Pese al aluvión de cuestionamientos y a las exigencias de retiro planteadas por diversos sectores de la Cámara de Diputados, el presidente del Consejo de Ministros, Luis Galarreta, respaldó el desempeño de Arriola destacando su trayectoria meritocrática.
Se conoció además que el relevo del oficial venía coordinándose en el Ejecutivo desde mediados de agosto, superando las trabas legales que fijaban una permanencia mínima de dos años en el mando.
Por su parte, el designado sucesor y actual jefe del Estado Mayor, Fredy López Mendoza, cuenta con la aprobación de diversos sectores políticos. Respecto a su perfil, el diputado Harvey Colchado destacó que se trata de un oficial intachable y responsable según los testimonios de sus propios subordinados.
El parlamentario añadió que, tras haber realizado coordinaciones operativas con López Mendoza en el pasado, lo considera un policía honesto que desempeñaría una buena labor, enfatizando que “habría que darle la oportunidad, pero ya depende del Ejecutivo”.
