La audiencia de prisión preventiva contra los cuatro investigados por el robo de armamento de un patrullero de la comisaría de Andrés Avelino Cáceres en Hunter (Arequipa), dejó al descubierto un nuevo elemento que refuerza la tesis del Ministerio Público: el suboficial Leonardo Nicolás Lastarria Llasa habría entrenado días antes a uno de los delincuentes para manipular una pistola.
Durante la audiencia de prisión preventiva por el robo de armamento a un patrullero en Hunter, se reveló que el suboficial Leonardo Lastarria habría entrenado a un delincuente para manipular armas antes del asalto. Según la tesis fiscal, la sustracción de un fusil AKM y dos pistolas fue un acto planificado que incluyó la simulación de un ataque contra los propios efectivos. El investigado Anthony Machaca confesó haber recibido instrucciones para reducir a un policía que se resistía, mientras el suboficial Lastarria fingía ser una víctima del suceso. El Ministerio Público sostiene que el armamento robado el pasado 1 de julio tenía como destino el mercado ilegal para su venta.
- La fiscalía sostiene que los suboficiales Leonardo Lastarria y Junior Pineda coordinaron el asalto bajo un plan estructurado denominado Plan B.
- El testimonio del investigado señala que fue instruido por Lastarria sobre cómo rastrillar una pistola para amenazar al efectivo que custodiaba el patrullero.
- Los implicados pretendían vender el fusil AKM sustraído por una suma de entre 18 mil y 20 mil soles en el mercado negro.
- La relación entre los policías y los civiles involucrados se habría gestado desde el año 2022 a través de intervenciones de tránsito irregulares.
- El Ministerio Público continúa sustentando el pedido de prisión preventiva contra los cuatro detenidos implicados en la planificación y ejecución del robo.
Este “entrenamiento” luego fue utilizado durante el violento asalto ocurrido la madrugada del 1 de julio en el distrito de Hunter,. donde se llevaron un AKM, y otras dos armas. Se estableció también que los implicados en este robo aplicaron el llamado Plan B, tras fallar el primer plan que habrían armado días antes.
Según la declaración de Víctor Anthony Machaca Paja, incorporada a la investigación fiscal y expuesta durante la audiencia, antes de estos hechos nunca había utilizado un arma de fuego.
Sin embargo, aseguró que fue el propio suboficial Lastarria quien le enseñó a rastrillar una pistola y dejarla lista para disparar, instrucción que posteriormente utilizó para apuntar a la cabeza del efectivo Kenyi Machaca, quien se resistía a entregar las armas asignadas al patrullero.
Para la Fiscalía, este testimonio evidencia que el robo no fue un acto improvisado, sino un hecho cuidadosamente planificado por los suboficiales Leonardo Lastarria y Junior Pineda del Pino, quienes presuntamente coordinaron con Anthony Machaca, Axel Orellana Melo y un quinto implicado aún no identificado para simular un asalto y sustraer el armamento policial.

Arequipa: fiscalía sostiene que el falso asalto fue cuidadosamente planificado
De acuerdo con la investigación, Anthony Machaca recibió instrucciones específicas sobre cómo actuar durante el robo. La noche del asalto, Lastarria le habría avisado que su compañero Kenyi Machaca se encontraba dormido dentro del patrullero estacionado en una zona oscura de la urbanización Santa Mónica.
Siguiendo el supuesto plan acordado, Anthony se acercó al vehículo, colocó un punzón en el cuello de Lastarria y retiró la pistola que el policía llevaba en la pierna derecha. Según declaró, el arma estaba preparada para ser extraída como parte del acuerdo previo.
Sin embargo, el efectivo Kenyi Machaca reaccionó al percatarse del ataque, encendió las luces del patrullero e intentó impedir el robo. Mientras forcejeaba con un segundo delincuente que portaba un desarmador, Anthony Machaca aseguró haber rastrillado la pistola, tal como aprendió días antes, y le apuntó directamente a la cabeza.
El investigado reconoció además que golpeó al policía con la cacha del arma hasta reducirlo. También afirmó que Lastarria no defendió a su compañero y, por el contrario, le entregó la segunda pistola y colaboró para amarrar las manos del efectivo al volante del patrullero utilizando un pasador rojo.
Como resultado del ataque fueron robadas tres armas de fuego, cacerinas y municiones pertenecientes a la Policía Nacional.

Suboficial habría fingido ser víctima y armas iban a ser vendidas
La declaración de Anthony Machaca también señala que Leonardo Lastarria habría acordado fingir un desmayo durante aproximadamente media hora para hacer creer que también había sido víctima del supuesto asalto.
Incluso relató que él mismo lo golpeó y pateó antes de abandonar la escena para dar mayor credibilidad a la simulación, mientras el otro efectivo permanecía amarrado dentro del patrullero.
La investigación fiscal también revela que Anthony Machaca conocía desde el año 2022 a los suboficiales Lastarria y Pineda debido a las constantes intervenciones policiales que le realizaban en Hunter por conducir vehículos sin licencia.
Según su versión, dichas intervenciones terminaban en “arreglos”, lo que permitió generar una relación de confianza entre ellos. Esa cercanía habría facilitado las reuniones, llamadas telefónicas y mensajes por WhatsApp que antecedieron al robo.
Durante la audiencia también se conoció que inicialmente existió un “plan A”, que consistía en interceptar el patrullero cuando ingresara a una chacra. Sin embargo, el plan fracasó debido a que el conductor encendió las luces del vehículo y se activó una alarma.
Ante ello, los implicados optaron por ejecutar el denominado “plan B”, que consistía en trasladar el patrullero hacia una zona oscura, esperar que el conductor se quedara dormido, dejar abiertas las puertas del vehículo y compartir la ubicación en tiempo real para concretar el robo.
Iban a vender el AKM a 20 mil soles
Finalmente, Anthony Machaca declaró que Lastarria le informó que el armamento robado ya tenía un posible comprador. Según su testimonio, el fusil AKM sería vendido entre 18 mil y 20 mil soles, mientras que las dos pistolas serían comercializadas aproximadamente en mil soles cada una.
Tras el robo, los implicados huyeron en un automóvil conducido por Axel Orellana Melo, arrojaron las llaves del patrullero a un canal de agua y abandonaron el teléfono celular de Lastarria cerca de la planta de aguas servidas, en un intento por eliminar evidencias. Mientras tanto, el Ministerio Público continúa sustentando el pedido de prisión preventiva contra los cuatro investigados por el asalto al patrullero policial. La audiencia judicial aún continúa.
