El fenómeno climático de El Niño ya comenzó y podría convertirse en uno de los episodios más intensos registrados en las últimas décadas. Así lo confirmó este jueves la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), al detectar temperaturas superficiales del mar por encima de los niveles normales en el océano Pacífico ecuatorial.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos confirmó el inicio del fenómeno de El Niño, advirtiendo que podría alcanzar una intensidad histórica en los próximos años. Existe una probabilidad del 63 % de que este evento climático alcance niveles muy severos entre finales de 2026 e inicios de 2027, afectando los patrones globales de precipitación y temperatura. En el Perú, se prevén impactos significativos en los sectores de agricultura y pesca, así como un incremento en el riesgo de enfermedades como el dengue debido a las inundaciones. Ante este escenario, organismos internacionales recomiendan acelerar las labores de prevención y el reforzamiento de infraestructuras críticas para mitigar daños económicos significativos.
- La NOAA proyecta que El Niño podría ser uno de los más severos registrados desde 1950, con altas probabilidades de consolidarse hacia fines de 2026.
- El sector agrícola peruano enfrenta riesgos directos en cultivos de exportación como espárragos, mangos, paltas y arándanos por las anomalías climáticas.
- Se estiman pérdidas económicas de aproximadamente 86 millones de dólares diarios a nivel global en sectores como manufactura, comercio y transporte.
- En la costa norte del Perú se esperan temperaturas superiores a lo normal que podrían alcanzar los 36 grados centígrados en regiones como Tumbes y Piura.
- Especialistas instan a la ejecución inmediata de medidas de prevención, tales como la descolmatación de ríos y el fortalecimiento de los sistemas de alerta temprana.
Según el más reciente informe de la agencia estadounidense, existe un 82 % de probabilidad de que El Niño se consolide entre junio y agosto, mientras que las proyecciones indican un 63 % de posibilidades de que alcance una intensidad muy fuerte entre noviembre de 2026 y enero de 2027. De concretarse este escenario, el fenómeno se ubicaría entre los más severos registrados desde 1950.
Los especialistas explicaron que El Niño se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial, lo que altera los patrones de viento y precipitación en diversas regiones del mundo. Entre sus principales efectos figuran sequías prolongadas, lluvias intensas, inundaciones y cambios extremos de temperatura.
La Organización Meteorológica Mundial advirtió que las anomalías térmicas continúan incrementándose en el Pacífico tropical. En algunas zonas, las temperaturas subsuperficiales superan en más de seis grados centígrados los valores normales, una acumulación de calor que podría alimentar el fortalecimiento del fenómeno durante los próximos meses.
Los climatólogos consideran que el impacto más significativo podría sentirse en 2027, año que algunos expertos ya proyectan como el más cálido desde que existen registros instrumentales.
Carlo Buontempo, director del Servicio de Cambio Climático del observatorio europeo Copernicus, señaló que las probabilidades apuntan claramente a un evento de intensidad moderada a fuerte, con opciones de alcanzar niveles récord.
Perú entre los países más vulnerables
Las consecuencias económicas también generan preocupación. Un informe citado por Naciones Unidas estima pérdidas cercanas a los 86 millones de dólares diarios en sectores como manufactura, comercio, agricultura y transporte.
La agricultura sería una de las actividades más vulnerables debido a los daños que podrían sufrir cultivos como espárragos, mangos, paltas, limones y arándanos.
En Perú, la amenaza resulta especialmente relevante debido a la exposición de numerosas regiones a inundaciones, huaicos y alteraciones en la actividad pesquera. El aumento de la temperatura marina provoca el desplazamiento de especies hacia aguas más frías y podría afectar significativamente la producción pesquera nacional.
Los organismos internacionales también alertaron sobre posibles impactos en la salud pública. Las inundaciones y las altas temperaturas favorecen la proliferación de enfermedades como el dengue, especialmente en zonas de la Amazonía y la costa norte.
Riesgos para la economía, la salud y el clima
Ante este escenario, especialistas recomiendan acelerar las labores de prevención, incluyendo la limpieza y descolmatación de ríos y quebradas, el reforzamiento de defensas ribereñas y la identificación de zonas vulnerables.
Asimismo, el Senamhi informó que la costa peruana continuará registrando temperaturas por encima de lo normal durante las próximas semanas, especialmente en Tumbes y Piura, donde podrían alcanzarse hasta 36 grados centígrados.
La preocupación también alcanza a Europa. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que más de 200 mil personas murieron por olas de calor extremas durante los últimos cuatro años.
El organismo advirtió que estos eventos ya no constituyen fenómenos excepcionales, sino una realidad cada vez más frecuente debido al cambio climático.
Ante el fortalecimiento de El Niño, la ONU instó a los gobiernos a reforzar los sistemas de alerta temprana, fortalecer las medidas de adaptación y acelerar la transición hacia energías renovables. Los expertos coinciden en que, aunque el fenómeno no puede evitarse, sus efectos pueden reducirse mediante una adecuada planificación y preparación de las poblaciones más vulnerables.
