El viernes 21 de noviembre, más de 300 estudiantes y 12 docentes fueron secuestrados por un grupo armado en la escuela católica St. Mary’s, ubicada en el estado de Níger, Nigeria. Según la Asociación Cristiana de Nigeria (CAN), un total de 303 estudiantes, de entre 8 y 18 años, y 12 profesores fueron capturados por los secuestradores. No obstante, entre el viernes y el sábado, 50 de los estudiantes lograron escapar.
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Un contexto de creciente violencia y secuestros
Este secuestro en la escuela St. Mary’s es el segundo en menos de una semana en Nigeria. El lunes 17 de noviembre, 25 alumnas fueron secuestradas en una escuela secundaria del estado de Kebbi. Abubakar Usman, secretario de gobierno del estado de Níger, explicó que este tipo de incidentes se ha intensificado en la región, por lo que las autoridades de Níger, Katsina y Plateau decidieron cerrar todos los colegios como medida preventiva.
Además, el Gobierno de Nigeria ordenó el cierre temporal de 47 escuelas secundarias en estados vulnerables, mientras se monitoreaban los bosques circundantes en busca de los secuestrados. Tras el ataque, el presidente Bola Tinubu suspendió sus actividades, incluidas su participación en el foro del G20 en Sudáfrica, para abordar la situación de emergencia en el país.
Inseguridad creciente y preocupaciones internacionales
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado si hay negociaciones con los secuestradores ni cuál es su demanda. Se sabe que los delincuentes no siguen una ideología en particular y actúan motivados por intereses económicos. Este ataque ha generado una condena internacional, incluida la del Vaticano, que lo calificó como un ataque perpetrado por un grupo de “terroristas armados”. Además, la comunidad internacional muestra creciente preocupación por la seguridad en Nigeria, especialmente tras las tensiones con el Gobierno de Estados Unidos, que ha expresado su intención de intervenir debido a la violencia yihadista contra la comunidad cristiana.

Un rayo de esperanza: 50 estudiantes logran escapar
En medio del caos generado por el secuestro, la CAN compartió una noticia alentadora: “Hemos recibido una buena noticia: 50 alumnos escaparon y se han reencontrado con sus padres”. Este momento de alivio fue confirmado por el obispo Bulus Dauwa Yohanna, presidente de la organización y propietario de la escuela, quien instó a la población a orar por la seguridad de los demás estudiantes aún en manos de los secuestradores. “Aunque el regreso de esos 50 niños nos aporta cierto alivio, les insto a continuar rezando para que los demás puedan regresar sanos y salvos”, dijo Yohanna a la AFP.
Este ataque resucita el doloroso recuerdo del secuestro masivo de 2014, cuando Boko Haram secuestró a casi 300 niñas en Chibok, muchas de las cuales siguen desaparecidas. En noviembre de 2025, Nigeria reportó al menos 378 personas secuestradas, aumentando las preocupaciones sobre la seguridad en el país.
