El rector de la Universidad Nacional Jorge Basadre Grohmann (UNJBG), Javier Lozano Marreros, respondió a las críticas surgidas por la creación de la filial universitaria en Ilave, en la provincia de El Collao (Puno), y afirmó que su implementación no comprometerá el presupuesto de la sede central en Tacna.
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Financiamiento se ejecutará en etapas y con apoyo inicial de municipalidad
La autoridad universitaria explicó que el proyecto se desarrollará en dos fases. Precisó que durante los años 2026 y 2027 la inversión y operación estarán a cargo de la Municipalidad Provincial de El Collao, bajo la gestión del alcalde Richard Ururi, lo que permitiría que no se utilicen recursos propios de la universidad en Tacna durante ese periodo.
A partir del 2028, indicó que la universidad gestionará ante el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) una demanda presupuestal adicional para la filial, la cual estaría respaldada en la Ley 32545, norma que sustenta la creación de la nueva sede.
En ese contexto, Lozano afirmó que existe confianza en que el Estado garantizará el financiamiento requerido para la implementación del proyecto educativo. Según señaló, se trata de recursos vinculados al sector educación, por lo que su asignación estaría asegurada. En esa línea, el rector expresó que “estamos convencidos de que el Estado nos va a proporcionar esos recursos”, descartando un eventual rechazo presupuestal.
Observaciones sobre infraestructura y competencia universitaria en Puno
Respecto a las críticas de estudiantes de carreras como Geología, Psicología y Arquitectura en la sede de Tacna, quienes han reportado deficiencias en infraestructura y laboratorios, el rector reconoció la existencia de estas dificultades, aunque precisó que no se deben a una falta de presupuesto.
Explicó que los problemas responden principalmente a incumplimientos de empresas contratistas encargadas de la ejecución de obras universitarias. En el caso de Geología, detalló que fue necesario resolver un contrato debido a deficiencias técnicas y documentación inconsistente presentada por la empresa ejecutora.
“No es sencillo construir pabellones con laboratorios; se necesitan especialistas estructuralistas y sanitarios adecuados”, manifestó la autoridad universitaria al referirse a la complejidad de este tipo de infraestructura.
Finalmente, Lozano indicó que el proyecto de la filial en Ilave no es reciente, sino que viene siendo trabajado desde 2023 como parte de los compromisos institucionales de la universidad. Sobre la presencia de otras instituciones de educación superior en la zona, como la Universidad Nacional del Altiplano y la futura Universidad Nacional Intercultural Aymara, calificó el escenario como una “sana competencia” que contribuiría a ampliar las oportunidades educativas en la región Puno.
