El distrito de Quequeña vivió una jornada histórica al presentar el sango más grande de Arequipa, una preparación emblemática del distrito que por primera vez alcanzó dimensiones nunca antes vistas. La hazaña fue posible gracias a la participación de madres picanteras y familias que se unieron para preservar una receta transmitida por generaciones.
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El sango de trigo —hecho con trigo tostado y molido, mantequilla, leche, chancaca, pasas, maní y especias— es más que un postre tradicional: es parte de la memoria viva del distrito. Su característico aroma a canela y su sabor casero acompañan desde hace décadas reuniones familiares, festividades locales e incluso platos típicos como el pepián de cuy o el estofado de conejo.
Para esta preparación se utilizaron más de 40 kilos de harina de trigo tostado, manteniendo el método artesanal que distingue al sango quequeñano.
Una preparación monumental en Quequeña
La elaboración alcanzó 10 metros de largo, 60 centímetros de ancho y 6 centímetros de alto, lo que permitió repartir más de 500 porciones entre los vecinos y visitantes que llenaron la plaza principal. La actividad fue parte del homenaje por los 142 años de Inmolación de los Héroes y Mártires de Quequeña, una fecha que la comunidad recuerda con profundo respeto.
El ambiente festivo —entre música, historia y tradición— reforzó el orgullo local y la importancia de preservar las costumbres que han dado identidad al distrito.
