El Ministerio de Salud (Minsa) emitió una alerta ante el incremento de casos de mordeduras de araña doméstica en distintas regiones del país. Se trata de la araña del género Loxosceles, cuya picadura es considerada una emergencia médica, ya que sin atención oportuna puede derivar en complicaciones severas e incluso causar la muerte.
El Ministerio de Salud (Minsa) ha emitido una alerta nacional ante el incremento de mordeduras de la araña doméstica Loxosceles, cuya picadura representa una emergencia médica crítica. Este arácnido, frecuente en zonas oscuras y poco higienizadas de las viviendas, suele atacar de forma defensiva al ser presionado accidentalmente por las personas. Los especialistas advierten que el veneno puede causar desde necrosis cutánea hasta fallas multiorgánicas graves si no se administra el suero antiloxoscélico de manera oportuna. Por ello, se recomienda acudir inmediatamente a un centro de salud ante cualquier sospecha de picadura para recibir el tratamiento especializado correspondiente.
- El aumento de las temperaturas durante el verano favorece la proliferación de la araña Loxosceles en rincones oscuros y muebles poco movilizados.
- Los síntomas principales incluyen un dolor intenso con sensación de quemadura y la aparición de lesiones cutáneas con aspecto marmóreo.
- Es fundamental acudir a un establecimiento de salud para recibir el suero antiloxoscélico idealmente dentro de las primeras cuatro horas del incidente.
- La falta de tratamiento oportuno puede derivar en loxocelismo visceral, afectando órganos vitales y provocando la muerte por falla multiorgánica.
Este tipo de araña es frecuente en las viviendas peruanas. De tamaño mediano y con patas que pueden alcanzar entre 3.5 y 4 centímetros, suele esconderse detrás de cuadros, muebles antiguos, armarios y en zonas oscuras que no se limpian con regularidad.
Factores climáticos y comportamiento de la araña
El infectólogo del Minsa, Manuel Espinoza, explicó que el aumento de la temperatura, especialmente durante la temporada de verano, favorece la proliferación de estas arañas y otros insectos. Según indicó, se trata de animales poco agresivos que evitan el contacto con las personas.
“Son animales muy tímidos, usualmente rehúyen la presencia del ser humano, y por eso salen de noche cuando ya todos están durmiendo”, señaló el especialista. Sin embargo, advirtió que los accidentes ocurren cuando la araña se siente atrapada o aplastada de forma involuntaria. “Al sentirse aplastada, nos muerde”, agregó.

Señales de alerta tras una posible mordedura
El doctor Espinoza precisó que uno de los principales síntomas de una picadura es un dolor intenso en la zona afectada, descrito como una sensación de quemadura. En otros casos, la persona puede notar apenas un roce o pinchazo y encontrar posteriormente al insecto muerto cerca del área afectada, lo que también permite sospechar del ataque.
Si no se presta atención inmediata, el dolor puede intensificarse y aparecer lesiones similares a un golpe, con zonas de coloración irregular. El especialista describió que estas presentan “partes de sangre con partes bien pálidas”, un aspecto conocido como marmóreo. Además, el veneno puede diseminarse por el sistema linfático, sobre todo si la zona se manipula en exceso.
Entre otros síntomas, algunas personas pueden presentar fiebre, erupciones en la piel o alteraciones en la presión arterial, según detalló el infectólogo.
Atención médica urgente y riesgos de no tratarse
Ante la sospecha de una mordedura, el Minsa recomienda trasladar de inmediato al paciente a un establecimiento de salud, sin importar la edad, para que reciba evaluación y seguimiento especializado.
En los centros asistenciales se dispone del suero antiloxoscélico, antídoto específico contra este tipo de veneno. Espinoza explicó que “idealmente, debe administrarse dentro de las primeras cuatro horas después de la mordedura”, aunque el límite máximo recomendado es de 24 horas. Cuanto más temprano se aplique, menores serán las complicaciones.
Cuando el tratamiento se retrasa, el daño puede ser severo. Registros del Instituto Nacional de Salud (INS) reportan 36 casos en Lima y una víctima mortal en la región Ucayali. En situaciones graves, la piel puede desarrollar úlceras profundas con tejido necrosado que requiere intervención quirúrgica.
El especialista alertó que existe una forma grave conocida como loxocelismo cutáneo visceral, en la cual el veneno afecta órganos vitales como pulmones, hígado y riñones. “Esta falla multiorgánica, si no se trata adecuadamente en una unidad de cuidados intensivos, llevará irremediablemente a la muerte de la persona”, advirtió.
