El Lado B de López —Hallamos en los archivos del diario La República un aviso difundido por su entonces movimiento político, Apertura para el Desarrollo Nacional, en el que se pronuncia a favor del SÍ a esa Carta Magna
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Conozco a Alfonso López Chau desde 1992, año en el que ingresé a trabajar a su revista Apertura, una publicación en la que se congregaban algunas de las plumas más importantes de la izquierda intelectual del Perú.
La oficina estaba ubicada en la cuadra ocho de la avenida Arequipa, al costado del ex Teatro Leguía. Desde entonces, el hoy líder de Ahora Nación mantenía una postura crítica frente al gobierno de Alberto Fujimori, sobre todo después del autogolpe del 5 de abril.
Sin embargo, cuando el padre de Keiko sometió a referéndum la Constitución de 1993, López Chau decidió respaldar esa Carta Magna.

Su posición quedó plasmada en un aviso casi a página completa publicado en La República. Tras enumerar las razones del SÍ y del NO, concluye: “El Proyecto Constitucional ha superado el debate; frente al riesgo de retorno al pasado, marquemos SÍ para iniciar cambios más profundos”.
La fecha de difusión: martes 26 de octubre de 1993, a escasos cinco días de la consulta popular que definiría el nuevo marco jurídico del país.
El aviso que respalda el SÍ a la Constitución de 1993
La pregunta es inevitable: ¿Cómo el hombre que cuestionaba a Fujimori por quebrar la democracia terminó pidiendo el voto a favor de la Constitución nacida del autogolpe?
Más de treinta años después decidí preguntárselo.
Fue en agosto de 2025, en un conocido hotel de Miraflores, en la cuarta cuadra de la avenida Pardo. Habíamos quedado en reunirnos. En el 2024 ya habíamos tenido un encuentro casual en la avenida Larco.
Él estaba con su hijo y algunos colaboradores. En un momento quedamos solos. Le dije:
—Alfonso, tengo una duda de más de tres décadas. ¿Por qué sacaste un aviso para votar por la Constitución de 1993 en La República?
Me miró, sorprendido y respondió:
—No me acuerdo. ¿Cuándo?
Acto seguido, se levantó, me presentó a un joven de su partido y volvió a reunirse con sus aspirantes al Congreso. La memoria, al parecer, también ya estaba en campaña.

La memoria selectiva en tiempos de campaña
Ese mes yo ni siquiera pensaba lanzar un programa político. Fue la coyuntura la que me llevó a crear el podcast Lado B. Intenté invitarlo al primer programa para inicios de noviembre. Le escribí por WhatsApp. Lo llamé. Silencio. Luego descubrí que me había bloqueado.
El señor del casquito —tan dispuesto siempre al debate público— no parecía tan dispuesto al debate ideológico.
Hoy, mientras declara que puede ganar en primera vuelta y celebra su ascenso en las encuestas, publico el aviso para refrescarle la memoria. Porque si la memoria es frágil en campaña, imaginemos cómo será en Palacio.
Entonces la pregunta se vuelve, más vigente que nunca: ¿Es usted un hombre de izquierda democrática realmente o un fujimorista estratégico cuando la coyuntura lo exige?
