El Hospital de Ilo reportó el robo de un ecógrafo valorizado en unos 35 mil soles, ocurrido el pasado 8 de abril dentro de sus instalaciones. El hecho ha encendido las alertas, ya que las primeras indagaciones apuntan a que el responsable sería alguien vinculado al propio establecimiento de salud.
El Hospital de Ilo reportó el robo de un ecógrafo valorizado en 35 mil soles, ocurrido el pasado 8 de abril dentro de sus instalaciones. Según el director del nosocomio, Juliño Soto, la ausencia de señales de ingreso forzado sugiere que el responsable es un trabajador interno con acceso a las llaves de las áreas médicas. Las investigaciones preliminares revelaron que las cámaras de seguridad fueron desactivadas durante el hurto, lo que indica una acción planificada por alguien con conocimiento del establecimiento. Actualmente, la Policía y la Contraloría analizan los registros de videovigilancia para identificar a los culpables.
- El ecógrafo sustraído de las instalaciones del Hospital de Ilo tiene un valor de 35 mil soles.
- No se encontraron señales de violencia en los accesos, lo que apunta a una participación de personal interno.
- Las cámaras de seguridad fueron desactivadas estratégicamente para facilitar el robo del equipo médico.
- La Policía y la Contraloría han iniciado las investigaciones tras recibir los registros de videovigilancia.
- El hospital anunció medidas de seguridad más estrictas, incluyendo controles al personal y nuevas cámaras.
Indicios revelan acceso interno y posible planificación del hurto
El director del hospital, Juliño Soto, señaló que no se encontraron señales de ingreso forzado, lo que hace presumir que el autor del robo tenía acceso a llaves y conocimiento de las áreas internas. En esa línea, manifestó que el hecho habría sido cometido por alguien que conoce el movimiento del nosocomio.
El funcionario fue enfático al indicar que las sospechas recaen en personal interno, afirmando que el responsable será identificado porque, según sostuvo, no existe el crimen perfecto.
Asimismo, explicó que durante el momento del robo las cámaras de seguridad fueron desactivadas, lo que refuerza la hipótesis de que se trató de una acción planificada.
Las autoridades del hospital ya entregaron los registros de videovigilancia a la Policía y a la Contraloría, que vienen desarrollando las investigaciones para esclarecer el caso y determinar responsabilidades.
Soto también indicó que se trata del primer robo de equipos médicos registrado en el hospital. Frente a ello, anunció la implementación de medidas de seguridad más estrictas, como controles al personal, restricciones en el ingreso de pertenencias y la instalación de nuevas cámaras en puntos estratégicos.
