Hong Kong se prepara para dar un nuevo paso en la integración de la inteligencia artificial en la vida cotidiana con la apertura de una tienda minorista que funcionará las 24 horas del día sin la presencia de trabajadores humanos. El establecimiento estará ubicado en el paseo marítimo de Hung Hom y será administrado por un robot humanoide capaz de interactuar con los clientes en varios idiomas.
Hong Kong inaugurará en el paseo marítimo de Hung Hom la primera tienda minorista atendida exclusivamente por un robot humanoide las 24 horas del día. El proyecto, gestionado por una empresa de China continental, utiliza tecnología de inteligencia artificial personificada para interactuar con clientes en diversos idiomas. Esta iniciativa forma parte de una estrategia del gobierno hongkonés para posicionar a la ciudad como un centro internacional de innovación tecnológica y desarrollo digital. Las autoridades buscan evaluar con este establecimiento la viabilidad de la convivencia entre humanos y máquinas en actividades comerciales cotidianas.
- El establecimiento operará sin presencia de trabajadores humanos, empleando un robot con sensores y sistemas de movimiento.
- La inversión gubernamental incluye 50 millones de dólares hongkoneses destinados a más de 200 actividades de capacitación y adopción digital.
- La empresa operadora seleccionó a Hong Kong como punto de partida para su expansión internacional debido a su rol como vitrina tecnológica global.
- La tecnología de inteligencia artificial personificada permite al robot responder a situaciones del entorno de manera similar a un empleado convencional.
El anuncio fue realizado por el secretario de Finanzas de Hong Kong, Paul Chan Mo-po, quien explicó que el proyecto forma parte de una estrategia más amplia para impulsar el uso de la inteligencia artificial en distintos sectores de la economía y posicionar a la ciudad como un centro internacional de innovación tecnológica.
La tienda será operada por una empresa de China continental especializada en inteligencia artificial aplicada a robots y sistemas físicos. Según las autoridades, la compañía eligió Hong Kong como primera parada de su expansión internacional debido a su papel como vitrina tecnológica y puerta de acceso a mercados globales.
La inteligencia artificial sale de las pantallas
El robot que atenderá el establecimiento forma parte del modelo conocido como “IA personificada” o embodied AI, una tecnología que combina inteligencia artificial con un cuerpo físico equipado con sensores y sistemas de movimiento. Esto le permite interactuar con las personas y responder a situaciones del entorno de manera similar a un trabajador humano.
Para el gobierno hongkonés, el proyecto representa una oportunidad para acercar la inteligencia artificial a la población y demostrar aplicaciones prácticas más allá de los entornos industriales.
“Nuestro objetivo no es solo impulsar las industrias y fortalecer la competitividad económica, sino también brindar beneficios concretos a los ciudadanos”, señalaron las autoridades.
La iniciativa forma parte de un ambicioso programa de desarrollo tecnológico que incluye inversiones en capacitación, investigación y adopción de herramientas digitales.
Hong Kong destinará 50 millones de dólares hongkoneses para organizar más de 200 actividades relacionadas con inteligencia artificial entre este año y el próximo, con una participación estimada de 50 mil personas.
Robots cada vez más presentes en la vida diaria
El avance de la robótica ya se observa en otras ciudades chinas. En Wuhan funciona la tienda de robots humanoides “7S”, donde los visitantes pueden probar, alquilar y comprar autómatas capaces de jugar fútbol, tocar instrumentos musicales, bailar e incluso desempeñarse como asistentes de ventas.
Las autoridades consideran que estas tecnologías podrían ayudar a enfrentar desafíos como el envejecimiento de la población y la reducción de mano de obra en algunos sectores.
Aunque todavía se desconoce si los robots reemplazarán de forma masiva a los trabajadores, la apertura de esta tienda servirá como una prueba para evaluar qué tan viable resulta la convivencia entre humanos y máquinas en actividades comerciales cotidianas.
Con esta apuesta, Hong Kong busca convertirse en un laboratorio de innovación donde la inteligencia artificial pase de ser una herramienta digital a formar parte activa de la vida diaria de las personas.
