El Poder Ejecutivo oficializó la declaratoria de estado de emergencia en 134 distritos pertenecientes a ocho regiones del país, debido al peligro inminente generado por las fuertes precipitaciones. La disposición tendrá una duración de 60 días calendario y fue formalizada mediante el Decreto Supremo N.º 005-2026-PCM, publicado este sábado en el diario oficial El Peruano.
El Poder Ejecutivo oficializó la declaratoria de estado de emergencia en 134 distritos de ocho regiones del país mediante el Decreto Supremo N.º 005-2026-PCM ante el peligro inminente por intensas lluvias. La medida, que tendrá una vigencia de 60 días calendario, abarca jurisdicciones en Áncash, Ica, La Libertad, Lambayeque, Lima, Moquegua, Piura y Tumbes. Esta disposición faculta la ejecución de acciones inmediatas y excepcionales coordinadas por el Indeci junto a diversos ministerios y gobiernos subnacionales para mitigar riesgos y atender daños. En el sur del país, la normativa incluye específicamente a distritos de la provincia de Mariscal Nieto en la región Moquegua. Pese a la declaratoria, sectores civiles señalan que la respuesta estatal mantiene un enfoque reactivo frente a eventos climáticos recurrentes que demandan soluciones estructurales de fondo.
- El Decreto Supremo N.º 005-2026-PCM establece el estado de emergencia por 60 días en 134 distritos vulnerables a inundaciones y huaicos.
- Las regiones comprendidas en la norma son Áncash, Ica, La Libertad, Lambayeque, Lima, Moquegua, Piura y Tumbes.
- La intervención involucra a múltiples carteras ministeriales y gobiernos regionales bajo la asistencia técnica del Indeci.
- En Moquegua, la declaratoria se focaliza en distritos de la provincia de Mariscal Nieto para priorizar recursos ante contingencias climáticas.
La norma comprende a localidades de Áncash, Ica, La Libertad, Lambayeque, Lima, Moquegua, Piura y Tumbes, regiones que recurrentemente enfrentan desbordes de ríos, huaicos, inundaciones y daños a viviendas e infraestructura. Pese a que estas emergencias se repiten cada año, persiste la ausencia de soluciones estructurales que reduzcan la vulnerabilidad de las zonas afectadas.
Alcances del estado de emergencia
Según el decreto, la declaratoria permitirá al Ejecutivo ejecutar acciones “inmediatas y necesarias” orientadas a disminuir el alto nivel de riesgo existente y atender posibles daños ocasionados por las lluvias. Estas intervenciones se realizarán con carácter excepcional durante el periodo establecido.

La disposición compromete la participación de los gobiernos regionales y locales, bajo la coordinación del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), así como de diversos sectores del Ejecutivo. Entre ellos figuran los ministerios de Salud, Educación, Vivienda, Desarrollo Agrario, Defensa, Interior, Transportes, Energía y Minas, Mujer y Desarrollo e Inclusión Social.
No obstante, desde distintos sectores se advierte que esta medida vuelve a reflejar una respuesta estatal de carácter reactivo, ya que se activa cuando las lluvias ya se han intensificado, en lugar de formar parte de una política sostenida de prevención y gestión del riesgo.
Distritos comprendidos en la declaratoria
En Áncash, el estado de emergencia alcanza a distritos de provincias como Aija, Carhuaz, Casma, Santa y Yungay, entre otras. En Ica, se incluyen localidades de las provincias de Ica y Pisco. La Libertad registra distritos en Ascope, Sánchez Carrión, Trujillo y Virú, mientras que en Lambayeque la medida comprende zonas de Lambayeque y Ferreñafe.

En Lima, la declaratoria abarca distritos de Canta, Cañete, Huarochirí, Huaura, Yauyos y varios sectores de Lima Metropolitana. Moquegua incluye distritos de la provincia Mariscal Nieto, mientras que Piura concentra el mayor número de localidades en emergencia, distribuidas en provincias como Ayabaca, Huancabamba, Morropón, Piura, Sullana y Sechura. Finalmente, en Tumbes se consideran distritos de las provincias de Tumbes y Zarumilla.
La vigencia del estado de emergencia permitirá a las autoridades priorizar recursos y acciones para atender la coyuntura climática, en un contexto en el que miles de familias permanecen expuestas a los efectos de las lluvias intensas.
