Francia vivió una jornada de disturbios tras una movilización masiva que, según los organizadores, reunió a unas 800.000 personas en más de un centenar de ciudades. Las manifestaciones, impulsadas por el descontento con el costo de vida, la falta de recursos para la educación y el deterioro de los servicios públicos, derivaron en incendios, saqueos y enfrentamientos con la policía.
Francia registró una jornada de masivas manifestaciones por el costo de vida y el deterioro de servicios públicos, las cuales derivaron en graves disturbios. El primer ministro Sébastien Lecornu informó que hubo 1.200 personas detenidas y 150 policías y gendarmes heridos. Uno de los incidentes más destacados ocurrió en Limoges, donde un incendio dejó prácticamente destruido el histórico ayuntamiento de la ciudad. Asimismo, se reportaron daños en edificios públicos y enfrentamientos en otras localidades como Lyon y Marsella.
- La participación en las protestas osciló entre 550.000 y 800.000 manifestantes en más de un centenar de ciudades.
- El primer ministro Sébastien Lecornu reportó 1.200 detenciones y 150 agentes policiales y gendarmes heridos.
- El ayuntamiento de Limoges, de 143 años de antigüedad, quedó prácticamente destruido tras ser incendiado.
- Ciudades como Lyon y Marsella sufrieron destrozos en oficinas turísticas, sedes municipales y vehículos.
El Gobierno francés calculó una participación menor, de aproximadamente 550.000 manifestantes. En medio de los disturbios, el primer ministro, Sébastien Lecornu, informó que se habían registrado 1.200 detenciones y que 150 policías y gendarmes resultaron heridos durante la jornada.
Aunque la mayoría de las marchas transcurrieron de manera pacífica, los episodios de violencia provocaron daños en edificios públicos, vehículos y otras instalaciones en distintas localidades del país.

Incendio destruye gran parte del ayuntamiento de Limoges
Uno de los hechos más graves ocurrió en Limoges, donde el ayuntamiento, un edificio con 143 años de historia, sufrió un incendio que afectó severamente su estructura. El prefecto local, Maurice Barate, declaró a France 24 que el inmueble estaba «prácticamente destruido».
Según explicó la autoridad, el techo se derrumbó sobre los pisos inferiores, con excepción del ala oeste, mientras que dos tercios de la estructura exterior habían desaparecido. Barate calificó lo ocurrido como un «acto deliberado de vándalos».
De acuerdo con testimonios recogidos en el lugar, un grupo de manifestantes enmascarados incendió un patrullero policial frente al edificio.
Posteriormente, algunos de ellos rompieron ventanas e ingresaron al ayuntamiento, donde habrían iniciado el fuego. Los bomberos acudieron a la zona para intentar controlar las llamas.

Lyon y Marsella también registran actos de violencia
Los disturbios también afectaron a otras ciudades francesas. En Lyon, un incendio alcanzó una oficina de turismo, mientras que en Marsella un grupo de manifestantes irrumpió en la sede municipal. Además, se reportaron vehículos incendiados, daños materiales y enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas del orden.
Ante la escalada de violencia, el primer ministro Sébastien Lecornu sostuvo que detrás de los episodios violentos existía una maniobra política. Sus declaraciones se produjeron en una jornada marcada por las detenciones y las lesiones de agentes policiales y gendarmes.
Las movilizaciones reflejan el malestar de distintos sectores de la población por la situación económica y las dificultades en los servicios públicos.
