EsSalud advierte. Las olas de calor que se vienen registrando en el país representan un riesgo significativo para la salud de los bebés, especialmente para su piel, que aún no ha desarrollado por completo su función protectora. Así lo alertó el Seguro Social de Salud del Perú (EsSalud), al señalar que la exposición a factores externos como la radiación solar, el sudor, la contaminación y las picaduras de insectos puede generar diversas lesiones cutáneas en los recién nacidos.
EsSalud ha emitido una alerta sobre los riesgos que las intensas olas de calor representan para la piel de los bebés, cuya función protectora aún no está plenamente desarrollada. La dermatóloga Yuliana Nieto advirtió que la radiación solar y el sudor pueden causar afecciones graves como quemaduras, salpullido y dermatitis del pañal. Ante esta situación, se recomienda evitar la exposición directa de menores de un año al sol y priorizar el uso de protectores minerales junto con ropa de algodón. Finalmente, la institución destacó que una protección adecuada desde la infancia es crucial, ya que puede prevenir hasta el 80% de los casos de cáncer de piel en el futuro.
- Los lactantes menores de un año no deben exponerse directamente al sol debido a que su piel es significativamente más frágil que la de un adulto.
- Se recomienda el uso de bloqueadores minerales con óxido de zinc o dióxido de titanio en lugar de protectores con componentes químicos agresivos.
- Es fundamental mantener una higiene constante mediante baños frecuentes, uso de ropa de algodón y cambio oportuno de pañales.
- La hidratación debe reforzarse con frutas de temporada para bebés mayores de seis meses, evitando el uso de colonias con alcohol que irritan la dermis.
- La radiación solar es acumulativa, por lo que establecer hábitos de protección desde la niñez es determinante para prevenir enfermedades oncológicas cutáneas.
Yuliana Nieto, dermatóloga del Programa de Atención Domiciliaria (Padomi) de EsSalud, explicó en entrevista que la piel de los bebés es mucho más frágil que la de un niño mayor o un adulto, por lo que durante el verano se vuelve más propensa a sufrir afecciones. Entre las más frecuentes mencionó el salpullido, la dermatitis del pañal y, en casos de exposición directa al sol, quemaduras solares e incluso cuadros de insolación. En ese sentido, remarcó que “la piel del bebé no tiene las mismas características que la de un niño mayor o un adulto, por eso está más expuesta a sufrir daños”.
Recomendaciones de EsSalud para proteger a los menores del sol
La especialista enfatizó que los niños menores de un año no deben ser expuestos directamente al sol, sobre todo considerando que el Perú registra algunos de los niveles más altos de radiación solar a nivel mundial. Como medidas preventivas, recomendó mantener una higiene adecuada con baños frecuentes, vestir a los bebés con ropa ligera y de algodón, cambiar el pañal de manera oportuna y aplicar cremas de barrera con óxido de zinc para evitar la dermatitis.

Asimismo, advirtió que el uso de colonias en bebés puede resultar perjudicial, ya que el alcohol presente en estos productos tiende a irritar la piel. En cuanto a la protección solar, la dermatóloga indicó que se deben emplear bloqueadores minerales elaborados con óxido de zinc o dióxido de titanio, al no contener componentes químicos agresivos.
También sugirió evitar la exposición al sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, así como utilizar sombreros de ala ancha, ropa con protección UV y asegurar una correcta hidratación. Para los bebés mayores de seis meses, aconsejó incorporar frutas de temporada como sandía y melón, además de jugos naturales de piña o papaya, evitando el consumo de bebidas gaseosas.
Riesgos a largo plazo por la exposición solar
Sobre las consecuencias futuras, la especialista advirtió que la radiación solar se va acumulando en la piel desde los primeros años de vida. En ese contexto, citó investigaciones de la Asociación Española de Pediatría que señalan que hasta el 80 % de los casos de cáncer de piel podrían prevenirse si se adoptan hábitos de protección solar desde la infancia.
Finalmente, la Dra. Nieto reiteró el llamado a los padres y cuidadores a extremar las precauciones. “No expongan al sol a los niños menores de un año. Su piel no está preparada. A partir del año, la exposición debe ser gradual y siempre con protección”, sostuvo. Además, recomendó enjuagar a los menores con agua potable luego de acudir a la playa o piscina, ya que la sal y el productos como el cloro pueden resecar la piel y provocar dermatitis.
