Durante años, los poemas de Fany Denos existieron sin portada: eran material de sesión, versos que escribía para que sus alumnos de Educación Inicial entendieran una palabra o reconocieran una emoción sin saber que estaban aprendiendo gramática.
La docente Fany Denos publicó en junio su libro "Poemas coloridos" a través de Pluma Editorial, tras diecisiete años enseñando en instituciones públicas de Camaná. La obra compila una treintena de poemas rimados que inicialmente fueron creados como material didáctico para que estudiantes de Educación Inicial amplíen su vocabulario y reconozcan emociones. Las ilustraciones del poemario fueron generadas mediante inteligencia artificial y posteriormente seleccionadas y editadas por la casa editorial. Denos, quien concibe la poesía como una herramienta pedagógica y de sanación, se encuentra trabajando actualmente en nuevos proyectos de narrativa infantil.
- Fany Denos recopiló textos pedagógicos creados durante diecisiete años de docencia en Camaná para publicar el libro "Poemas coloridos".
- La publicación fue realizada en junio por Pluma Editorial, entidad local dirigida por Abad Yanpierre Villegas Prado.
- El poemario contiene una treintena de textos orientados a fomentar la musicalidad, ampliar el vocabulario y gestionar emociones en infantes.
- Las ilustraciones de la obra fueron creadas con inteligencia artificial y gestionadas directamente por el sello editorial.
- La autora tiene proyectadas nuevas obras infantiles, incluyendo un cuento presentado a un concurso nacional y otro relato en desarrollo.
Diecisiete años enseñando en instituciones públicas de Camaná le bastaron para acumular un cuaderno entero de esos textos antes de atreverse a pensarlos como libro.
Ese cuaderno es ahora “Poemas coloridos“, publicado en junio de este año por Pluma Editorial, una casa con sede en Camaná dirigida por Abad Yanpierre Villegas Prado.
A él le confesó Denos el sueño que nunca se había atrevido a cumplir sola, y fue él quien la animó a convertir en poemario lo que llevaba años repartiendo en el aula.
Poemas para aprender y reconocer emociones
El libro reúne una treintena de poemas rimados donde un cangrejo se mira al espejo presumiendo su overol, una hormiga vanidosa sale a lucir una rosa mientras otra carga sola una hoja enorme, un gato de corbata llega a una fiesta donde tiene prohibido probar el pescado y el chocolate, y un niño le canta a su papá llamándolo héroe sin capa ni espada.
Hay también un poema sobre reciclar la basura en tachos de colores y otro que le canta a Camaná entero, “cuna del arroz y el camarón”. Denos escribe para que un niño de cuatro años repita un verso y, sin darse cuenta, amplíe su vocabulario y nombre algo que siente.

Esa es, dice, la apuesta central del libro. “La musicalidad de cada verso entrena su capacidad auditiva, favoreciendo su imaginación y creatividad, y expresa ese mundo de emociones y sentimientos que lo conecta consigo mismo y con el entorno que lo rodea”, explica.
La idea tiene respaldo en neurociencia educativa: el investigador Francisco Mora resume el principio en una frase que Denos repite como brújula de su trabajo: “Sin emoción no hay aprendizaje.“
Un niño que no sabe nombrar la rabia o el miedo encuentra en el verso una forma amigable de reconocerla, dice, y de ahí a aprender a manejarla hay apenas un paso.
Una historia personal que encontró en la poesía una forma de sanar
Detrás de la maestra hay una historia que ella misma resume sin golpes de pecho. Nació en el distrito de Cerro Colorado y llegó a Camaná en 1991, siendo todavía una adolescente.
“Camaná ha sido un hogar de sanación, de resiliencia. No fue fácil, tuve una infancia dura, pero cada proceso me ayudó a encontrarme conmigo misma y a descubrir ese talento que estaba dormido en mí”, cuenta.
Su idea de la poesía se resume en una frase propia: que además de enseñar, sana y sostiene. Ella misma usó la escritura para sanar, mucho antes de ofrecérsela a sus alumnos.
Las ilustraciones de “Poemas coloridos” están generadas con inteligencia artificial, seleccionadas y editadas por la propia editorial, según consta en la ficha técnica del libro.
Es un dato sin dramatismo, apenas constatable: así se produjo este libro, con las herramientas que tuvo a mano una editorial pequeña fuera de Lima.
Una poesía de aula que pocas veces llega a publicarse
Conviene ubicar el libro sin solemnidad. Pertenece a la tradición de la copla y la retahíla de aula, el verso rimado hecho para repetirse en voz alta y memorizarse antes que para leerse en silencio, más cerca del romance y la adivinanza escolar que de la poesía infantil de autor que reseñan los suplementos y premian los concursos.
Es una genealogía oral y pedagógica que casi nunca termina en libro, porque las instituciones literarias rara vez la toman en serio como literatura.
Denos ya tiene el siguiente paso trazado. Presentó un cuento infantil, “El viaje inolvidable de Blanca”, a un concurso nacional cuyo resultado todavía espera, y está terminando otro, sin título aún, donde quiere que los niños entiendan que la muerte es parte natural de la vida y que conviene guardar con amor y respeto los mejores recuerdos.
Ya usó la escritura para procesar lo suyo. Ahora la ofrece como herramienta a una generación a la que la escuela peruana rara vez enseña a usarla con esa intención.
Ahí está el dato incómodo detrás de la buena noticia: esa poesía de aula, anónima y colectiva por naturaleza, casi nunca encuentra un editor dispuesto a apostar por ella fuera del circuito escolar. Denos tuvo esa suerte.
Queda pendiente saber cuántas maestras iguales, en Camaná o en cualquier aula pública del país, siguen escribiendo sin saber que también podrían publicar.
