Creo Que…| Mi esquiva memoria, no me da el año exacto. Tendría unos 23 años, en medio de mucha confusión existencial, intentaba abrirme camino como aprendiz de periodista en diario Correo de Arequipa.
El economista y activista peruano Óscar Ugarteche, fundador del Movimiento Homosexual de Lima (MHOL), falleció recientemente en México. Durante su trayectoria, Ugarteche destacó tanto por su brillante carrera en economía como por su liderazgo histórico en la defensa de los derechos de la diversidad sexual. Tras residir y desarrollar sus convicciones en el extranjero, su deceso fue reportado a través de redes sociales. Su legado es recordado como un pilar en la promoción de la tolerancia y el respeto a la identidad individual en la sociedad contemporánea.
- Óscar Ugarteche (1949-2026) fue un destacado economista y uno de los principales líderes fundadores del Movimiento Homosexual de Lima (MHOL).
- Desarrolló gran parte de su carrera profesional y activismo en México, país donde contrajo matrimonio y residió de forma permanente.
- Su fallecimiento fue comunicado recientemente mediante plataformas digitales desde su residencia en territorio mexicano.
- Es reconocido por su contribución al diálogo sobre la diversidad, la libertad individual y el fomento de una sociedad más tolerante.
Todo era más o menos duda y mucha incertidumbre, de adónde voy, adónde quiero llegar. En fin. El director de entonces, me indica, ha llegado un destacado economista, Óscar Ugarteche. Entrevístalo.
Lo encontré por las inmediaciones de los Claustros Agustinos. Un tipo risueño, andaba por los 40 años, intuyo. Bufanda y jean. Un tipo sencillo y asequible. Dialogamos casi una hora, sobre economía y otros temas.
Era muy preparado. Observador, me dijo, ¿pero tú quieres hablar de otro tema? (una amplia sonrisa). Sí, le dije. El economista y activista peruano Óscar Ugarteche (1949-2026) fue uno de los fundadores y principales líderes históricos del Movimiento Homosexual de Lima (MHOL). Ese fue el tema que me indicó el director.
Con temor y muchas dudas, dialogamos sobre su activismo y el MHOL. Fue, me acuerdo, un diálogo fluido sobre un tema espinoso, para esos años y mi rechazo inicial, fue dando paso, a un entendimiento cabal, sobre diversas opciones.
Mi respeto absoluto, coincida o no. Me despedí con un abrazo, de un buen amigo y sobre todo un tipo sincero con sus ideas.

Una conversación que cambió mi manera de mirar
Luego me enteré que se fue a México, donde desarrolló sus ideas y sus convicciones. Los mexicanos más abiertos lo aceptaron muy bien. Lima y su pacatería le era adversa.
Como economista, tuvo una carrera brillante y su activismo igual, tanto que se casó con un mexicano. Y ahora me entero por las redes sociales, que acaba de fallecer en su querido México.
Desde aquella conversación e inicio de mi labor como docente universitario, fui abriendo mi mente a otras opciones, otras creencias, otras miradas, y sin juzgar a nadie (nunca lo hice) fui comprendiendo, lo sigo haciendo, que todos tienen derecho a ser uno mismo. El respeto por el mismo respeto. No me puedo quejar, me ha ido bien.
Con otro alumno comento, la verdad no me escandalizo ni juzgo, si una pareja de sexo femenino o masculino se besan, toman de la mano o conviven; en honor a la verdad, creo que cada quien tiene el derecho a hacer su vida con quien elija. No somos nadie para juzgar o condenar, como casi siempre hacemos.
La tolerancia como aprendizaje
Aunque vivimos en una sociedad nada tolerante, mi admiración no ha decaído, cuando me entero que varios de mis escritores favoritos fueron homosexuales como Oscar Wilde, John Cheever, Marcel Proust y Virginia Woolf. Son apenas una muestra que su opción sexual, no disminuye en nada, su talante y valía como escritores. Es la mejor muestra de la diversidad que no solo debemos pensar sino aceptar.
Ugarteche, nunca lo supo, pero me ayudó a aceptar otro entorno, con la misma mirada y sin juzgar, porque cuando lo hacemos, va de por medio nuestras fobias y odios.
Menos mal, que mi talante, me ha guiado por el camino de la tolerancia y que cada quien sea feliz a su modo, sin hacer daño a nadie. El amor en sus diversas formas cuando es honesto es bueno, porque existen amores normales que son más dañinos.
Acudo a Wilde, cuando dice: «Cuando quiero a alguien de verdad, nunca digo su nombre a nadie. Sería como ceder una parte de ella. Cada vez amo más el secreto. Parece ser lo único que puede volver misteriosa o maravillosa la vida moderna para nosotros».
Hasta la próxima.
