Por: Jorge Páucar
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La IA ya eligió presidente… ¡Ñaca, ñaca, ñaca! El algoritmo ya habló. Ni la nieta de Nostradamus se atrevió a tanto. Abrí mi laptop y le pregunté al oráculo de la inteligencia artificial quién será el próximo presidente del Perú. La bruja robot, con velo negro y bola de cristal digital, soltó su pronóstico: “Calculando… calculando… error 404: mandatario decente no encontrado”. Luego añadió: “Eso sí, ya detecté quién se pondrá la banda… y quién la dejará colgada antes de la vacancia”.
Rafael López Aliaga se ubica primero en las encuestas, aunque tampoco es que vaya a todo tren. ChatGPT lo perfila como un candidato con serias posibilidades de pasar a la segunda vuelta. Claro, siempre y cuando no se le salga el “Porky” que lleva dentro.
“Debe expandir su base de apoyo más allá de su núcleo conservador y evitar escándalos que erosionen su imagen”, aconseja la IA, solo que todos sabemos que, en ese partido, la inteligencia se fue a almorzar y nunca regresó.
El regreso de los de siempre
Luego, la bola se nubló y apareció Keiko Fujimori. “Ella siempre vuelve, como esas películas que nadie pidió, pero todos terminan viendo”. Tiene que vencer el anti-Keiko e ir más allá del fujimoristalover de siempre. “Debe construir una campaña que muestre algo de renovación”, sugiere la IA. Sus posibilidades están ahí, flotando en el limbo electoral. “Tiene experiencia en llegar segunda. Y en eso, sí, es número uno”, afirma.
La pantalla parpadea y aparece Mario Vizcarra. Mario, no Martín. La última encuesta de Ipsos lo coloca segundo. Podría avanzar… si logra que los peruanos recuerden que el que postula es él, y no el hermano del “Lagarto”. Porque cuando uno dice “Vizcarra”, el país automáticamente se echa alcohol en gel.
La bola de cristal vuelve a vibrar y aparece Carlos Álvarez. Tiene carisma, escenario y rating propio. Y el Perú ya ha soportado tantos payasos sin gracia que, cuando aparece uno con talento, la esperanza florece. “Ha captado el voto del desencanto, el del ‘ya qué…’ y el del ‘prefiero reír antes que llorar’”.
Pero el oráculo no se conmueve: “Si quiere pasar a segunda vuelta, debe demostrar que, además de imitar presidentes, puede ser uno”, advierte. Porque si no: el pasaje es directo de vuelta al Especial del Humor. Y ahí sí —como diría el Padre Maritín—: “¡Horroooor!”.

El veredicto del oráculo digital
¿Y quiénes pasarían a la segunda vuelta?
ChatGPT no titubea: “Uno de los nombres que aparece con más respaldo es Rafael López Aliaga”. Y su rival saldría entre Fujimori, Mario Vizcarra o Álvarez. “Pero la dupla más probable es López Aliaga-Fujimori“, remata la máquina.
¿Y quién ganaría?
La IA se acomoda el velo y sentencia: “López Aliaga tendría ventaja. Su perfil puede captar el voto conservador y el de quienes buscan un cambio frente a los partidos tradicionales. Keiko arrastra el desgaste de la corrupción”.
Al final, la IA puede fallar. Ipsos también. La democracia… a veces ensaya. Pero, en el Perú nunca hay culpables, solo sobrevivientes. Y cuando todo acabe, ninguno dirá: “yo lo elegí”.
