Por: Wilfredo Mendoza Rosado
Generando resumen...
Creo Que...Todos casi siempre tenemos algo que ocultar. Algo que nos avergüence frente al mundo.
Nadie lo sabe. Nadie debe saberlo. Al menos es lo que desliza muy sutilmente el destacado escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez, durante una extensa charla con el escritor peruano Jeremías Gamboa, en el Hay Festival Arequipa
El gran problema con los escritores, es que ese secreto tan bien guardado, puede ser el acicate para contarlo todo y luego negarlo, que es un mecanismo de defensa.
Siempre he creído que los secretos son mejor ocultarlos en el más lejano desván de la memoria, porque o hacen daño, o nos revelan la fragilidad de nuestra corta existencia.
A mis alumnos siempre les digo, que toda persona, siempre oculta algo. Un defecto. Una miseria. Una mentira que con el paso del tiempo se ha diluido hasta convertirse en una incómoda verdad. En fin.
Creo que: El secreto como refugio
Mejor es ocultar. Mejor es callar, porque vamos en medio del creciente tumulto de vidas propias y ajenas, que nunca sabemos quién nos dice la verdad o quién nos dice una mentira.

JGV siempre recurre a la memoria, como lo hacemos cualquiera de nosotros, pero a veces esta nos traiciona, como los gestos, como las personas. Es la peor forma de conocer a alguien, a través de las traiciones.
Mejor sigamos viajando por el tiempo de tu vida y la mía. Mejor sigamos a cuestas con el secreto “mejor guardado”, porque este siempre será el faro que nos ilumine en la peor de las circunstancias.
Así que sigue con tu secreto, yo con los míos, porque al final la verdad de los secretos es apenas una tenue mentira, que nos permite vivir antes que nos ahoguemos en la melancolía de las penas propias y ajenas.
Nunca olvidemos que nadie se opone a un secreto.
Hasta la próxima.
