PNP. Víctor Zanabria, comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), fue suspendido por 18 meses por el Poder Judicial en el contexto de la investigación sobre el caso ‘Policías albañiles’. La decisión se refiere a los presuntos delitos de peculado, colusión agravada y abuso de autoridad. Como resultado, Zanabria debe dejar su cargo como jefe del Comando de Operaciones Policiales en las próximas horas.
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En una conferencia de prensa, Zanabria expresó su desacuerdo con la resolución, calificando la suspensión como “excesiva” y “arbitraria”. Afirmó que su defensa apelará la decisión, pero también mostró su disposición a acatar la medida, indicando que “no tengo vergüenza. Y si se tiene que cumplir la decisión, la cumplo”. En sus declaraciones, añadió que se retiraba “orgulloso” de su cargo, destacando que durante su gestión, los policías bajo su mando participaron de manera voluntaria en la construcción de espacios comunitarios. Subrayó que siempre trabajó por el bienestar de su personal, y que su actuación fue siempre conforme a la ley.
PNP: las denuncias de abuso por parte de los suboficiales
José Antonio Palacios, abogado de 16 suboficiales que supuestamente fueron víctimas de abuso, acusó a Zanabria de ordenarles realizar trabajos de albañilería y otras tareas no relacionadas con sus funciones policiales. Según el abogado, Zanabria falsificaba información para hacer parecer que estos efectivos estaban realizando labores de patrullaje. Palacios también relató que, al detectarse estas irregularidades, se intentó ocultar a los suboficiales para impedir la constatación fiscal.
Palacios agregó que los suboficiales, según la denuncia, fueron obligados a trabajar en la construcción sin recibir siquiera la alimentación correspondiente, en lugar de cumplir con su deber como policías. A este respecto, comentó que “eran obligados a realizar trabajos de albañilería en lugar de cumplir con su servicio”. Además, el abogado detalló que, cuando la Fiscalía acudió a verificar los hechos, los suboficiales fueron escondidos en techos, camas y baños para evitar que se levantara el acta correspondiente.

El abogado también indicó que varios testigos del caso fueron protegidos por temor a represalias, mencionando especialmente a la mayor Del Castillo, quien después de declarar fue retirada de su cargo. Según Palacios, Zanabria podría enfrentar una condena no menor a 10 años, y tiene otros procesos abiertos relacionados con el caso.
En sus declaraciones, Palacios destacó además presuntos actos de corrupción, como el desvío de fondos y amenazas de muerte a testigos clave, lo que revela una grave crisis dentro de la Policía Nacional del Perú.
