Durante su reciente visita al Vaticano, el alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, no logró concretar una audiencia privada con el papa León XIV, a pesar de sus esfuerzos por obtener ese encuentro. Según fuentes cercanas a la Santa Sede, la negativa se debió oficialmente a “problemas de agenda”, aunque también influyó el rechazo a que la imagen del Pontífice se use con fines políticos.
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La visita al Vaticano, que inicialmente parecía una oportunidad para proyectar una imagen internacional favorable, se convirtió en un traspié para el burgomaestre. Tras ser descartada la audiencia privada, López Aliaga buscó asegurarse un lugar privilegiado en la audiencia general de los miércoles en la Plaza San Pedro —un evento abierto al público—, pero tampoco recibió un trato especial.
Organizaciones alertaron al Vaticano: “No legitimen políticamente a López Aliaga”
Distintas organizaciones civiles peruanas advirtieron al Vaticano, mediante tres cartas enviadas este mes, sobre los riesgos de recibir al alcalde. Epicentro TV reveló que los documentos fueron dirigidos directamente al papa León XIV, al secretario de Estado de la Santa Sede y a la Nunciatura Apostólica en Perú.
En esas comunicaciones, se destacó el historial del alcalde: ataques reiterados contra la prensa, nexos con miembros del disuelto Sodalicio de Vida Cristiana y la administración de cementerios ligados a dicha organización. La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) expresó su inquietud sobre el posible aprovechamiento político de un eventual encuentro. La Red de Sobrevivientes Perú, liderada por José Enrique Escardó, también alertó que ese gesto “debilitaría la postura de la Iglesia frente a las víctimas”.

La Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP), por su parte, recordó en su carta al cardenal Pietro Parolin las amenazas de López Aliaga contra periodistas como Gustavo Gorriti. También mencionó las expresiones de respaldo del Papa hacia los comunicadores Paola Ugaz y Pedro Salinas, impulsores de las denuncias sobre el Sodalicio.
López Aliaga se victimiza: habla de “emboscada diplomática”
Luego de que se conociera la negativa del Vaticano, el alcalde limeño publicó un extenso comunicado en redes sociales. En él, afirmó que fue víctima de una “maniobra política” organizada por sectores del Gobierno y de la Cancillería peruana.
Según su versión, “la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) ha logrado identificar indicios de una presunta emboscada diplomática cuidadosamente diseñada […] con el único fin de dañar la imagen del alcalde de Lima y del propio municipio capitalino ante la comunidad internacional”.
A pesar de este discurso de victimización, el adelantamiento de su viaje a Washington —donde atenderá temas judiciales relacionados con el litigio de peajes entre la municipalidad y Odebrecht— ha sido interpretado como una reacción política al fracaso de su plan en Roma, más que como un gesto institucional.
Así, el intento de López Aliaga por obtener respaldo papal terminó no solo frustrado, sino también expuesto como un intento fallido de reposicionamiento político internacional.
