Las intensas lluvias y los huaicos registrados en la región de Arequipa comenzaron a repercutir en el abastecimiento de combustible en el sur del país. En Tacna, desde la tarde se observan largas filas de vehículos en diversos grifos debido a la escasez de Gas Licuado de Petróleo (GLP), generando preocupación entre conductores y transportistas.
Los recientes huaicos registrados en la región de Arequipa han provocado un desabastecimiento crítico de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en la ciudad de Tacna. Diversas estaciones de servicio han agotado sus reservas, obligando a los conductores a realizar largas filas o desplazarse hacia zonas periféricas en busca de combustible. A pesar de la limitada disponibilidad, el precio del galón se mantiene estable en aproximadamente S/ 5.99 en los locales que aún cuentan con stock. El sector de transporte, especialmente los taxistas, reporta pérdidas económicas significativas debido a las horas de espera en los surtidores.
- Los desastres naturales en Arequipa interrumpieron la cadena de suministro de GLP hacia el sur del país.
- En Tacna, estaciones de las avenidas Jorge Basadre e Industrial reportaron el agotamiento total del producto.
- El precio del combustible no ha experimentado alzas significativas, manteniéndose en S/ 5.99 por galón en puntos específicos.
- Los conductores enfrentan extensas esperas, lo que afecta directamente la productividad de los trabajadores del volante.
Conductores recorren la ciudad en busca de combustible
Un equipo de Radio Uno constató la situación en el grifo Repsol, ubicado en la avenida Jorge Basadre. En este establecimiento el GLP aún se vendía a S/ 5.99 por galón, sin variaciones significativas en el precio; sin embargo, más de una decena de vehículos permanecían en espera para abastecerse.
A pocos metros, otros grifos colocaron conos en los surtidores al agotar totalmente el producto. El desabastecimiento también se reporta en sectores como la avenida Industrial y Leona Barrazán. En contraste, en la zona de Collasuyo algunos establecimientos todavía cuentan con stock, lo que ha obligado a los conductores a desplazarse de un punto a otro para conseguir combustible.
Los taxistas figuran entre los más perjudicados por la contingencia. Varios señalaron que cada minuto en la fila implica pérdidas económicas, pues reduce sus horas efectivas de trabajo. Aunque el precio del GLP se mantiene estable, la limitada disponibilidad ha generado incertidumbre en la población, que espera que el suministro se normalice en los próximos días.
