Omar Fernández
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Arequipa atraviesa semanas críticas por los incendios forestales que han afectado a diferentes provincias de la región. Solo en los últimos días se reportaron siniestros en Cayma, Caylloma y en las faldas del volcán Misti, que en conjunto consumieron cientos de hectáreas de cobertura vegetal.
Según el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR), la emergencia recién empieza: la temporada de incendios se extenderá hasta diciembre, cuando las lluvias permitan recuperar la humedad en los ecosistemas.
Luis Felipe Gonzales Dueñas, administrador técnico de SERFOR en Arequipa, explicó que el problema es recurrente cada año, pues se trata de una etapa de sequía extrema en la que la vegetación andina se convierte en material inflamable. “Estamos en la cuarta parte de la temporada de incendios y estos van a continuar hasta la primera semana de diciembre. Solo con la llegada de las lluvias podremos tener un respiro. Mientras tanto, la naturaleza está seca y basta una chispa para que se genere un fuego de grandes proporciones”, señaló.
El especialista recalcó que los incendios afectan principalmente a ecosistemas de pajonal y matorral arbustivo andino, localizados a más de 3,500 metros sobre el nivel del mar. Allí, las lluvias apenas duran dos o tres meses al año y el resto del tiempo la sequedad es total. “Las condiciones están dadas: falta de lluvias, baja humedad, vientos fuertes. Lo único que falta es el fuego. Y debemos ser claros: el 99.9 % de los incendios forestales son provocados por personas”, enfatizó Gonzales.

Prevención y brigadas permanentes
Para reducir los riesgos, el SERFOR desarrolla campañas de prevención en las zonas más vulnerables de la región, como Castilla, Condesuyos, Caylloma y Arequipa. Estas acciones incluyen charlas de sensibilización, talleres en comunidades campesinas y la conformación de brigadas comunitarias y militares
“Hace apenas 15 días hemos formado una brigada en el Ejército Peruano. Cada año capacitamos a decenas de brigadistas porque la prevención es clave. Incluso, antes del incendio en Chiguata, ya estábamos trabajando allí con jornadas de sensibilización”, precisó.
La institución insiste en que el trabajo preventivo debe complementarse con la acción inmediata de autoridades locales y pobladores, quienes suelen ser los primeros en responder a los siniestros. “La conformación de brigadas es permanente porque no podemos esperar solo a que intervengan bomberos o especialistas. La comunidad debe estar preparada”, agregó Gonzales.
Cercos vivos e invasiones: un riesgo adicional
El administrador del SERFOR también recordó que uno de los proyectos más importantes para evitar incendios y proteger las áreas naturales era la instalación de cercos vivos, que además permitían frenar las invasiones en zonas de riesgo. Sin embargo, lamentó que el plan se haya debilitado por la falta de continuidad municipal.
“El proyecto incluía distritos como Yura, Cayma, Selva Alegre, Miraflores, Cerro Colorado, Mariano Melgar, Paucarpata, Chiguata, Polobaya, Pocsi, Sabandía y Characato. Era una medida efectiva para delimitar áreas y prevenir quemas, pero no tuvo el respaldo suficiente de los municipios”, señaló.
A pesar de ello, el SERFOR ha sancionado a más de diez asociaciones en Cayma y varias en Cerro Colorado por invadir la zona de amortiguamiento, generando un doble riesgo: la pérdida de cobertura natural y la mayor exposición a incendios.

Daños ambientales y necesidad de acción
Los recientes incendios han devastado pastos naturales vitales para la ganadería altoandina, afectando a decenas de familias que dependen de estos recursos. Aunque no se han registrado pérdidas humanas, el impacto ambiental es severo, pues se pierde vegetación que tarda años en recuperarse y se pone en peligro la fauna silvestre que habita en estos ecosistemas.
“Más allá del control inmediato, debemos trabajar en un cambio cultural. El fuego no es una herramienta para limpiar terrenos o espantar animales, es un detonante de desastres que arrasan con todo a su paso”, concluyó Gonzales.
El Gobierno Regional y el COER Arequipa, en coordinación con SERFOR, continuarán desplegando brigadas y monitoreos en zonas críticas, mientras la población es llamada a colaborar evitando quemas y denunciando a quienes provocan incendios.
