El médico cirujano Hector Herbert Apaza Cuentas, de 28 años, fue encontrado sin vida el 24 de febrero en el sector Los Bofedales, en La Rinconada, distrito de Ananea, provincia de San Antonio de Putina. El profesional realizaba el Servicio Rural y Urbano Marginal de Salud (Serums) y se desempeñaba como jefe del centro de salud de la zona.
El médico cirujano Hector Herbert Apaza Cuentas, de 28 años, fue hallado sin vida en el sector Los Bofedales, en el distrito de Ananea, Puno, tras haber desaparecido el pasado 22 de febrero. El profesional se desempeñaba como jefe del centro de salud de La Rinconada mientras realizaba su Servicio Rural y Urbano Marginal de Salud (Serums). Ante este suceso, los familiares del joven médico y el Colegio Médico del Perú han exigido una investigación exhaustiva para esclarecer las causas del fallecimiento. Actualmente, el cuerpo se encuentra en el Instituto de Medicina Legal de Juliaca para las diligencias correspondientes, mientras el gremio médico demanda mayores garantías de seguridad para quienes laboran en zonas de riesgo.
- Hallazgo del cuerpo del médico Hector Herbert Apaza Cuentas en una zona de relaves en La Rinconada.
- El profesional estaba próximo a culminar su etapa de Serums y su formación de maestría en Lima.
- La familia solicita que se identifique a las personas que acompañaron al médico en una festividad local antes de su desaparición.
- El Consejo Regional XIV del Colegio Médico del Perú brindará asesoría legal y exige protección para el personal de salud en zonas alejadas.
Familia pide justicia y gremio médico demanda mayores garantías
El hallazgo fue reportado por pobladores, lo que permitió la intervención de agentes de la Policía Nacional y del Ministerio Público. El cuerpo fue encontrado entre relaves y lodo, y posteriormente trasladado al Instituto de Medicina Legal de Juliaca para las diligencias de ley.
De acuerdo con el parte policial, el médico había acudido a un cortamonte en Ananea junto a otras personas y fue visto por última vez el 22 de febrero. Tras su desaparición, sus compañeros presentaron la denuncia correspondiente.

Desde la morgue, su padre, Héctor Apaza, exigió que se investigue a fondo lo ocurrido. “Quiero saber con quiénes ha estado; mi hijo es tranquilo. Pido justicia, que se esclarezcan los hechos”, manifestó, al señalar que el caso no debe quedar impune. En otra declaración, sostuvo que no solo busca respuestas por su hijo, sino también prevenir que otros médicos atraviesen situaciones similares.
El progenitor también contó que el joven estaba próximo a culminar su maestría en una universidad de Lima y a terminar su Serums en mayo. Según relató, solo faltaban dos meses para concluir esa etapa profesional, lo que hace aún más dolorosa la pérdida.
Por su parte, el Consejo Regional XIV Puno del Colegio Medico del Peru expresó su consternación y calificó la muerte como una tragedia que no puede quedar sin esclarecer. El gremio anunció que hará seguimiento al proceso y demandó garantías de seguridad para los médicos que laboran en zonas alejadas, especialmente en plazas que puedan representar riesgos para su integridad.
Asimismo, informó que brindará acompañamiento y asesoría legal a la familia del joven profesional, mientras continúan las investigaciones para determinar las circunstancias de su fallecimiento.
