Pablo Rojas
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El abogado Jorge Saraya, representante legal de la familia de Glenda Ponce Vera, denunció que efectivos de la Policía de la comisaría de Socabaya habrían alterado la escena del accidente de tránsito ocurrido el viernes 10 de octubre en el sector de El Pasto, donde la mujer fue atropellada por Cristian Molina, quien presuntamente conducía su vehículo en estado de ebriedad.
Según el jurista, los policías que intervinieron en el hecho cambiaron de manera irregular las llantas del vehículo involucrado, lo que impidió determinar las huellas y rastros del exceso de velocidad. Esta manipulación habría afectado la reconstrucción técnica del accidente y el análisis pericial durante la audiencia de prisión preventiva, en la que el conductor fue liberado bajo comparecencia con restricciones.
Irregularidades de la Policía en el proceso y nueva toma de muestra
Saraya señaló además que existen serias inconsistencias en el dosaje etílico practicado a Molina. Pese a los testimonios de vecinos que lo vieron conducir en aparente estado de ebriedad, el examen toxicológico oficial arrojó resultado negativo. Por ello, la Fiscalía y la Policía Nacional realizaron nuevas diligencias para verificar si la muestra de sangre corresponde realmente al conductor.
“La diligencia busca homologar la muestra extraída con el examen original. Queremos saber si la sangre analizada pertenece efectivamente al señor Molina”, declaró el abogado desde la Morgue Central de Arequipa, donde se efectuó una nueva toma de muestra en coordinación con el Ministerio Público.

Saraya criticó que la defensa del conductor intentara suspender la prueba complementaria de toxina etílica, lo que —según explicó— podría favorecer la eliminación natural del alcohol en la sangre con el paso de los días. “La ciencia médica es clara sobre el tiempo de permanencia del alcohol en el organismo; dilatar la diligencia genera sospechas”, advirtió.
El letrado también denunció que no existen actas que documenten la manipulación del vehículo, ni se ha determinado a quién se entregaron las llantas reemplazadas. “Mover o alterar la unidad antes de la pericia vulnera el proceso. Todo indica que hubo irregularidades en la etapa inicial de la investigación”, sostuvo Saraya.
Finalmente, el abogado cuestionó la decisión judicial que otorgó comparecencia al conductor, pese a que su domicilio y vínculo laboral no habrían sido acreditados. “Nos sorprende que la magistrada no considerara los riesgos procesales. La señora Glenda dejó en orfandad a dos hijos menores, y su familia solo exige verdad y justicia”, concluyó.
