En su primer mensaje pascual, el papa León XIV centró su discurso en una crítica directa a la pasividad global frente a los conflictos armados y exhortó a la comunidad internacional a priorizar el diálogo como vía para alcanzar la paz. Desde el Vaticano, también anunció una vigilia de oración programada para el 11 de abril.
El papa León XIV, en su primer mensaje de Pascua desde el Vaticano, instó a la comunidad internacional a abandonar la indiferencia ante los conflictos armados y priorizar el diálogo como vía hacia la paz. Durante el mensaje Urbi et Orbi, el pontífice advirtió sobre la normalización de la violencia y el impacto social que genera la falta de reacción frente al sufrimiento humano. En lugar de mencionar naciones específicas, centró su discurso en la necesidad de soluciones pacíficas frente a la denominada "globalización de la indiferencia". Asimismo, convocó a una vigilia de oración para el próximo 11 de abril y cuestionó las desigualdades económicas globales.
- El papa León XIV alertó sobre la resignación de la sociedad frente a la violencia y las consecuencias sociales de las guerras.
- Hizo un llamado a los líderes mundiales para buscar una paz basada en el diálogo y no impuesta por la fuerza.
- Anunció una jornada de oración por la paz programada para el 11 de abril tras las festividades de Semana Santa.
- Cuestionó la desigualdad y la "idolatría del lucro" como problemáticas que agravan el escenario global actual.
Pontífice evita mencionar países, pero alerta sobre impacto global de los conflictos
Durante el tradicional mensaje Urbi et Orbi, pronunciado ante miles de fieles en la plaza de San Pedro, el líder de la Iglesia católica advirtió que la sociedad se está acostumbrando a la violencia. En sus palabras, “nos estamos acostumbrando a la violencia, nos resignamos a ella y nos volvemos indiferentes”, alertando que esta actitud también alcanza las consecuencias sociales y económicas de las guerras.
A diferencia de sus predecesores, el pontífice optó por no mencionar de manera explícita países o regiones en conflicto, en un contexto internacional marcado por tensiones en Oriente Medio y la guerra en Ucrania. En esa línea, retomó el concepto de “globalización de la indiferencia”, utilizado anteriormente por el papa Francisco, para describir la falta de reacción frente al sufrimiento humano. Según expresó, el mundo se muestra “indiferente ante la muerte de miles de personas”.
Asimismo, hizo un llamado directo a quienes tienen poder de decisión, señalando que deben optar por soluciones pacíficas. El papa subrayó que se debe buscar “no una paz impuesta por la fuerza, sino mediante el diálogo”.
En el marco de las celebraciones de Semana Santa 2026, el Vaticano convocó a una jornada de oración por la paz. El pontífice animó a los fieles a participar activamente, exhortando: “¡Hagamos oír el grito de paz que brota del corazón!”.

Las celebraciones pascuales se desarrollaron en un contexto internacional complejo, con restricciones en lugares como Jerusalén que limitaron el acceso de peregrinos. Una de las asistentes manifestó que “es realmente muy duro querer rezar y no encontrar nada abierto”, reflejando el impacto de las medidas de seguridad.
En su homilía, León XIV también abordó problemáticas como la desigualdad y la explotación de recursos, cuestionando lo que denominó la “idolatría del lucro”. No obstante, destacó que el mensaje de Pascua representa una oportunidad para renovar la esperanza, afirmando que “abre a la esperanza que no desfallece”.
Finalmente, el papa instó a no normalizar la violencia y a recuperar el valor del diálogo como herramienta fundamental para resolver los conflictos en un escenario global cada vez más tenso.
