Otra vez los vuelos fueron cancelados en el aeropuerto Alfredo Rodríguez Ballón de Arequipa, generando malestar y pérdidas económicas entre los pasajeros. Durante la tarde de este 22 de enero, al menos tres aviones estuvieron dando vueltas sobre la ciudad, e incluso sobre el distrito de La Joya, a la espera de condiciones para aterrizar; sin embargo, finalmente dos retornaron a Lima y uno al Cusco.
La cancelación de vuelos en el aeropuerto Alfredo Rodríguez Ballón de Arequipa generó malestar y cuantiosas pérdidas económicas tras el retorno de tres aeronaves a sus puntos de origen este 22 de enero. La falta de sistemas de aterrizaje avanzados (ILS) y radares de aproximación impidió la operatividad ante condiciones climáticas adversas, dejando a decenas de pasajeros varados. Gremios empresariales, como la Cámara de Comercio de Arequipa, han cuestionado duramente la gestión de la concesionaria Aeropuertos Andinos por el estancamiento en la infraestructura y logística del terminal. Ante esta situación, se ha planteado la posibilidad de evaluar la culminación anticipada de la concesión para permitir una modernización efectiva por parte de nuevos capitales.
- Al menos tres vuelos provenientes de Lima y Cusco debieron retornar a sus bases tras no poder aterrizar por condiciones climáticas y falta de equipos.
- La ausencia de tecnología ILS y radares de aproximación limita la operatividad del terminal aéreo frente a neblina o lluvias persistentes en la región.
- El presidente de la Cámara de Comercio de Arequipa, Carlos Fernández, criticó la falta de inversión y propuso no extender la concesión a la actual operadora.
- Representantes del sector turismo estiman pérdidas económicas directas de aproximadamente 500 dólares por familia afectada por reprogramaciones y gastos adicionales.
Usuarios afectados reportaron escenas de frustración y desconcierto. Incluso, uno de los vuelos de la empresa Sky estuvo a punto de aterrizar, pero levantó vuelo en el último momento y regresó a Lima.
“Cómo es posible que este aeropuerto no tenga los equipos necesarios para los aterrizajes, es una gran decepción”, nos escribió un pasajero, reflejando el sentir de decenas de viajeros varados.
Falta de equipos y deficiencias en el aeropuerto
Como se sabe, el terminal aeroportuario se encuentra concesionado a Aeropuertos Andinos y no cuenta con sistemas de aterrizaje avanzados (ILS), tecnología clave que permite operar con mayor seguridad durante neblina o lluvias persistentes, condiciones frecuentes en la región. Esta carencia vuelve recurrentes las cancelaciones y retrasos de vuelos.
El presidente de la Cámara de Comercio de Arequipa, Carlos Fernández, cuestionó duramente la situación y afirmó que los problemas responden a una falta de infraestructura, logística y equipamiento. “Es el mismo aeropuerto de hace 20 años, solo dos baños, todo lo han convertido en tiendas”, declaró el empresario, evidenciando el estancamiento del terminal aéreo.

Fernández agregó que la posición institucional del gremio es clara: no se deben permitir adendas ni ampliaciones de las concesiones vigentes, sino evaluar su culminación anticipada para convocar a un nuevo proceso. Según indicó, Arequipa cuenta con empresarios y capitales locales capaces de asumir la administración del aeropuerto y modernizarlo.
A estas críticas se sumó Eddy Carpio, expresidente y actual miembro de la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo de Arequipa, quien denunció que la paralización de vuelos se produjo pese a que existían condiciones mínimas de visibilidad, lo que evidenciaría una deficiente gestión del concesionario.
Carpio sostuvo que la empresa no está a la altura de administrar el aeropuerto de la segunda región más importante del país, señalando la ausencia de equipos y tecnología básicos, como un radar de aproximación, que limita la capacidad operativa ante eventos climáticos previsibles.
Además, advirtió que la suspensión de vuelos generó pérdidas directas para los pasajeros, estimadas en alrededor de 500 dólares por familia, sumadas a gastos adicionales en hospedaje, alimentación y reprogramaciones.
