Por: Pablo Rojas
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Más del 70% de las piscinas inspeccionadas en la región Arequipa presentan deficiencias en la desinfección y manejo del cloro, según informó la directora ejecutiva de Salud Ambiental de la Gerencia Regional de Salud (Geresa), Emiliana Aro. Las irregularidades se detectaron en establecimientos públicos y privados durante las más de 70 visitas sanitarias realizadas como parte de la vigilancia previa a la temporada de verano.
La funcionaria precisó que muchas piscinas carecen de sistemas automáticos de desinfección y que, en algunos casos, los niveles de cloro superan los límites permitidos —entre 0.4 y 1.2 miligramos por litro—, lo que puede causar irritación ocular y afecciones en la piel. “Estamos dando plazos para levantar observaciones, pero si no hay mejoras, procederemos al cierre de los establecimientos que incumplan”, advirtió Aro.
Las inspecciones se efectuaron no solo en la ciudad de Arequipa, sino también en distritos como La Joya, El Pedregal, Camaná e Islay, donde se detectaron similares deficiencias. La autoridad sanitaria recordó que el mantenimiento del agua y la infraestructura es obligatorio para garantizar la seguridad de los bañistas, especialmente de los niños, quienes son los más vulnerables a los efectos del cloro mal aplicado.
Entre los problemas más frecuentes figuran la falta de recirculación del agua, ausencia de lavapiés y deficiencias en los servicios higiénicos. Además, varias piscinas no cuentan con la aprobación del proyecto técnico que exige la GERESA para su funcionamiento, lo cual constituye una falta grave frente a las normas sanitarias vigentes.
Piscinas: plazos, sanciones y recomendaciones para usuarios
La especialista recomendó a los padres de familia solicitar el cuaderno de control de cloro residual, documento que cada piscina debe llevar para registrar los niveles de desinfección. “Cualquier usuario tiene derecho a pedir esa información. Si el responsable del local se niega a mostrarla, es una señal de alerta sobre el manejo inadecuado del agua”, indicó.
Aro señaló que las autoridades sanitarias otorgan un plazo de 10 días para que los administradores corrijan las observaciones. Sin embargo, aclaró que este periodo podría ampliarse únicamente en los casos donde se evidencie una real voluntad de cumplimiento. De lo contrario, se impondrán sanciones y se procederá al cierre temporal o definitivo de las piscinas infractoras.
Finalmente, la GERESA recordó que estas acciones buscan prevenir enfermedades y proteger la salud pública ante el incremento del uso de piscinas durante la temporada de verano. La entidad invocó a la ciudadanía a verificar las condiciones sanitarias antes de acudir a cualquier establecimiento recreativo.
