El expresidente Martín Vizcarra, quien cumple una condena de 14 años de prisión en el penal de Barbadillo, denunció públicamente una serie de hechos que —según afirma— vulneran sus derechos como interno, entre ellos una requisa en su celda y limitaciones para recibir a sus hijas durante el día de visita.
Generando resumen...
Restricciones en el ingreso de sus hijas
A través de una publicación en su cuenta oficial de X (antes Twitter), Vizcarra relató que este domingo 8 de febrero, alrededor del mediodía, sus dos hijas acudieron al penal para visitarlo. Sin embargo, al llegar a la puerta de ingreso, el personal penitenciario les informó que solo una de ellas podía acceder.
El exmandatario sostuvo que se le exigió elegir a cuál de sus hijas ver, una situación que calificó como inaceptable. En su mensaje, explicó que como padre decidió no permitir el ingreso de ninguna, al considerar injusto tener que optar entre ambas. Vizcarra manifestó que este hecho le causó un profundo dolor, aunque remarcó que no se siente quebrantado por lo ocurrido: “No me van a doblegar”, escribió.
Requisa en la celda de Martín Vizcarra desde temprano
Además, el exjefe de Estado denunció que, desde primeras horas del día, agentes del penal realizaron una requisa en su habitación. Según narró, los funcionarios revisaron minuciosamente cajones, compartimentos y hasta golpearon el colchón de su cama.
Vizcarra afirmó que, pese a la exhaustiva inspección, no se halló ningún objeto irregular. En palabras del propio exmandatario: “Hoy muy temprano, en Barbadillo, hicieron una requisa en mi habitación (…) como es obvio, no encontraron nada irregular”.
Finalmente, el sentenciado expresidente dejó entrever que estas acciones formarían parte de un trato que considera arbitrario, reiterando su rechazo a lo que calificó como medidas injustificadas en su contra dentro del centro penitenciario.

