Los ministerios de Cultura, Ambiente y Comercio Exterior y Turismo avanzan en una estrategia conjunta destinada a enfrentar los principales desafíos que afectan la protección, regulación y manejo del Santuario Histórico de Machu Picchu. El objetivo central es modernizar la administración del sitio, reforzar la conservación y asegurar un ingreso ordenado al destino más emblemático del país.
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Venta anticipada, nuevo estudio y actualización normativa
El 17 de noviembre marcó un hito en este proceso: se lanzó exitosamente la venta anticipada de boletos tanto para la red del Camino Inca como para la Llaqta de Machu Picchu. Esta acción responde a pedidos formulados por operadores turísticos y busca mejorar la planificación de visitas nacionales y extranjeras.
Ese mismo día, las tres carteras firmaron un convenio específico para promover un nuevo estudio de capacidad de carga, herramienta considerada clave para garantizar la sostenibilidad del santuario. Paralelamente, se comenzó la revisión integral del marco normativo que regula las actividades turísticas y de conservación, ejercicio que incorpora a todos los sectores involucrados.

En el ámbito tecnológico, el Ministerio de Cultura implementó una plataforma renovada para la venta de boletos, con mayores estándares de seguridad y transparencia, mientras se capacita a los equipos técnicos de las instituciones participantes para asegurar una comunicación clara con los operadores del sector.
Los ministros, además, solicitaron a la Secretaría Técnica de la UGM convocar en los próximos días a una reunión del Comité Directivo con el fin de exponer estos avances al Gobierno Regional del Cusco y a las autoridades locales. Los sectores coincidieron en que los retos de Machu Picchu demandan una acción conjunta y sostenida, reiterando su compromiso de proteger y administrar de forma responsable el patrimonio cultural más representativo del Perú.
Crece la incertidumbre: posible cierre temporal de Machu Picchu en 2026
Mientras estas medidas avanzan, la situación en el Cusco se ha vuelto más tensa ante el inminente fin del plan de contingencia implementado por la Municipalidad Provincial de Urubamba. A tres meses de iniciado, el proceso para definir el futuro de la ruta Hiram Bingham sigue estancado, sin resultados concluyentes, y mantiene en alerta al sector turístico.

Advertencias del alcalde y proceso estancado
En medio de este escenario, el anuncio del alcalde provincial de Urubamba, Ronald Vera Gallegos, generó preocupación inmediata. En una entrevista sostuvo que “existía la posibilidad de cerrar Machu Picchu por uno o dos meses desde enero del 2026”. La declaración —emitida en plena incertidumbre sobre la continuidad del acceso regulado— elevó la inquietud entre los actores económicos de la región.
El plan de contingencia, impulsado por el municipio, preveía concesionar temporalmente la ruta Hiram Bingham durante cuatro meses, tiempo en el que debía retomarse la licitación formal suspendida desde 2023. Sin embargo, casi noventa días después, los avances son escasos y la presión sobre la municipalidad se intensifica.

Vera sostuvo que el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas le entregaría la compatibilidad técnica requerida para avanzar con el proceso, lo que —según relató— permitiría integrar las bases y acelerar la convocatoria. Afirmó que “con esto estaremos integrando las bases para la publicación y haremos lo más rápido posible el proceso”. No obstante, el documento emitido por Sernanp desmiente su apreciación y cuestiona la solidez del expediente presentado por el municipio.
