El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, respondió con firmeza a los cuestionamientos del mandatario venezolano Nicolás Maduro tras el balotaje chileno y dejó en claro que sus declaraciones no modificarán sus planes políticos ni su agenda internacional. A pocos días de viajar a Argentina para reunirse con el presidente Javier Milei, Kast aseguró que los mensajes provenientes de Caracas “me tienen sin cuidado”.
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El líder del Partido Republicano calificó a Maduro como un “dictador” y un “narcodictador”, y afirmó que el gobernante venezolano atraviesa una coyuntura compleja debido a la presión internacional, particularmente por las acciones impulsadas desde Estados Unidos. Según reportes de CNN, la respuesta del mandatario electo se produjo luego de que el gobierno venezolano criticara su discurso sobre migración irregular y el trato que recibirían los ciudadanos venezolanos en Chile.
La controversia se intensificó cuando Maduro lanzó una advertencia directa durante su programa Con Maduro+, emitido por la televisora estatal VTV. En ese espacio, el presidente venezolano señaló: “Usted podrá ser pinochetista convicto y confeso, pero cuidadito le toca un pelo a un venezolano, los venezolanos se respetan”, y agregó que quien se enfrente a Venezuela “se seca” rápidamente. Pese a este cruce de declaraciones, Kast reiteró que no alterará su agenda ni dará marcha atrás en sus decisiones políticas.
Migración irregular como eje de su propuesta
En el plano migratorio, Kast ha mantenido una postura de endurecimiento frente a la irregularidad. Ha advertido que las personas que se encuentren en Chile sin documentos deberán abandonar el país o regularizar su situación a través de los canales formales antes de que asuma la Presidencia. De acuerdo con medios chilenos, su propuesta contempla plazos definidos y la expulsión de quienes no se acojan a los mecanismos legales.
Durante la campaña electoral, el republicano reforzó este mensaje al dirigirse directamente a los migrantes sin documentación, indicando que dispondrían de un tiempo limitado para “salir voluntariamente” o enfrentar medidas de expulsión, según informó El País. Esta postura se vincula con su diagnóstico en materia de seguridad y control fronterizo, al sostener que Chile necesita fortalecer el orden público y reducir los flujos migratorios irregulares en un contexto regional marcado por el éxodo venezolano.
Desde su entorno, la propuesta ha sido presentada como una exigencia clara: para permanecer en el país, los extranjeros deberán “ingresar por las vías legales”, un principio que Kast ha reiterado como uno de los pilares de su futura gestión.
