Omar Fernández
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El incendio forestal arrasó más de 400 hectáreas de pastizales y cobertura natural en la provincia de La Unión, en Arequipa, incluyendo parte de la Reserva Paisajística Subcuenca del Cotahuasi, no solo dejó un daño ambiental de grandes proporciones, sino que también destapó un enfrentamiento entre autoridades regionales y locales por la falta de respuesta inmediata ante la emergencia.
El gerente del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER), José Luis Barrezueta, responsabilizó a la Municipalidad Provincial de La Unión por no coordinar acciones inmediatas, asegurando que el siniestro fue una “mala jugada de la naturaleza”.
Sin embargo, el propio COER admitió que se limitó a “monitorear” el siniestro desde Arequipa, lo que generó críticas por su pasividad.
Alcalde de La Unión: “El COER llegó tarde y sin equipos”
El alcalde provincial de La Unión, Alfonso Chipana, rechazó las declaraciones del COER y defendió la labor de su municipio y la población local. “El incendio duró cerca de cinco días y desde el inicio quienes estuvimos trabajando fuimos la municipalidad provincial con nuestros trabajadores y la población. Siempre que hay entre ocho a diez incendios al año, los primeros en responder somos nosotros. La geografía es complicada, pero igual estamos en primera línea”, explicó.
Chipana relató que el incendio comenzó un viernes en la tarde y se intensificó el sábado. “Ese sábado llamé al jefe del COER. Le dije que en lugar de hacer preguntas desde Arequipa debía estar presente en el lugar. No se puede solo preguntar cuántas hectáreas se han quemado, tenían que estar acá”, recordó.
El alcalde aseguró que el COER recién llegó a Cotahuasi el domingo por la tarde con un grupo de seis personas. “No he visto que hayan traído equipos. Llegaron sin herramientas adecuadas. Dijeron que habían traído 600 herramientas, pero no fue cierto. Solo trajeron unas cuantas. El trabajo mayor lo hicieron los pobladores, la policía, los trabajadores de la municipalidad y el SERNANP”, afirmó.

Población y comuneros en primera línea
Durante los cinco días que duró el incendio, los comuneros y brigadistas locales enfrentaron las llamas con herramientas básicas, exponiendo su seguridad. El SERNANP también se sumó con apoyo limitado, mientras que voluntarios de distintas comunidades ayudaron en las últimas jornadas.
La falta de recursos adecuados y la demora del COER para desplegar brigadas especializadas fueron factores clave para que el fuego se extendiera y destruyera parte de la Reserva Paisajística Subcuenca del Cotahuasi, un área natural protegida de alto valor ecológico.
Un sistema de respuesta debilitado
Para el alcalde Chipana, el rol del COER debió ser inmediato y con recursos. “Los medios de comunicación informaban que traían cientos de herramientas, pero en el terreno no vimos nada de eso. Los que realmente trabajaron fueron los pobladores y las instituciones locales”, sentenció.
El incendio no solo arrasó con cultivos y pastizales, sino que afectó gravemente la biodiversidad de la Reserva Paisajística. Especialistas advierten que la recuperación de los ecosistemas dañados tomará años y que se requiere un plan urgente de restauración y prevención.
