La empresa colombiana Orocom abandonó la región Puno dejando un enorme perjuicio económico: más de S/ 20 millones en deudas a proveedores locales de bienes y servicios. Decenas de emprendimientos del altiplano se vieron obligados a cerrar debido a la falta de pago por parte de la compañía.
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Orocom S.A.C. fue seleccionada por el Programa Nacional de Telecomunicaciones (Pronatel) para ejecutar el proyecto de “Instalación de Banda Ancha para la Conectividad Integral y Desarrollo Social”. La iniciativa debía llevar internet a 942 localidades, distribuidas en Junín (353), Puno (471), Moquegua (66) y Tacna (52). El servicio era destinado a colegios, centros de salud y dependencias de la Policía Nacional.
Sin embargo, la ejecución quedó inconclusa. La empresa subcontrató servicios en varias zonas y, antes de culminar el proyecto, se retiró de Puno dejando sin cancelar los pagos comprometidos. Las deudas acumuladas, según los afectados, superarían los 20 millones de soles.
Testimonios y reclamos ante autoridades
Uno de los empresarios afectados, Henry Huaqui, relató que la empresa le dejó una deuda de medio millón de soles. Además, señaló que los objetivos del proyecto tampoco se cumplieron. “Somos más de 20 empresas las que estamos perjudicadas. Prácticamente nos liquidaron como empresa”, expresó.
Ante la situación, un grupo de proveedores realizó un plantón en la plaza de armas de la ciudad para solicitar la intervención inmediata de las autoridades competentes. Los dirigentes comunales de las zonas donde el servicio de internet aún no llega anunciaron que replicarán estas protestas, ya que —de acuerdo con lo que indicaron— la empresa también mantiene deudas con sus comunidades.
