La viralización de un video que muestra a un grupo de turistas jugando un partido de fulbito junto a niños locales dentro del parque arqueológico de Chinchero, en Urubamba, encendió las alarmas sobre la seguridad en la zona protegida. Ante la polémica, Zenobio Valencia García, subdirector de Patrimonio Cultural de la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) Cusco, explicó que la institución fue informada al instante a través del jefe de la reserva y que de inmediato se enviaron las órdenes correspondientes para intervenir en el lugar.
La Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco reconoció fallas en el control del parque arqueológico de Chinchero tras la difusión de un video donde turistas jugaban fútbol en la zona protegida. Zenobio Valencia García, subdirector de Patrimonio Cultural, atribuyó el incidente a la complejidad geográfica del sitio y al déficit de personal de vigilancia. El funcionario precisó que el parque cuenta con 24 agentes, pero se requieren al menos 35 para cubrir adecuadamente los múltiples ingresos y el flujo de visitantes. Pese al suceso, las autoridades descartaron daños al patrimonio cultural y aseguraron que el incidente servirá como precedente para reforzar la seguridad futura.
- La convivencia entre el área monumental y la zona urbana dificulta la supervisión debido al tránsito constante de residentes locales por el recinto.
- El complejo arqueológico dispone de entre cuatro y cinco accesos, lo cual genera brechas en la vigilancia actual frente al flujo de visitantes.
- La DDC Cusco estima un déficit de 11 trabajadores para alcanzar el personal óptimo necesario en la atención del sitio.
- La institución confirmó que no se registraron afectaciones materiales a la integridad del patrimonio durante el incidente reportado.
Una geografía compleja y déficit de personal
Valencia justificó las complicaciones operativas señalando que Chinchero posee una dinámica particular al convivir el área monumental con la zona urbana, lo que obliga a los residentes a cruzar el recinto histórico para desplazarse hacia sus hogares o campos de siembra. Asimismo, el funcionario narró en tercera persona que el parque cuenta con entre cuatro a cinco vías de ingreso —incluyendo el paso por Poc Poc—, por lo que el personal de vigilancia debe cubrir múltiples entradas en simultáneo, una situación que inevitablemente genera grietas en la supervisión.
A esta dificultad logística se sumó el masivo flujo de visitantes registrado recientemente. Valencia argumentó que el equipo actual no logró darse abasto, ya que deben repartir a los agentes entre Chinchero y otros complejos cercanos como Moray. Según detalló, “actualmente trabajan 24 personas, pero se necesitarían por lo menos 35 para una atención óptima”.
Por último, la autoridad buscó llevar tranquilidad al sector cultural al aseverar que “no ha habido ningún tipo de afectación, solamente ha sido un incidente”. No obstante, enfatizó que esta llamada de atención debe sentar un precedente para prevenir cualquier posible vulneración al patrimonio en el futuro.
