Por Wilfredo Mendoza Rosado
Wilfredo Mendoza Rosado reflexiona sobre el inicio de un nuevo año como una oportunidad para el crecimiento personal y la toma de decisiones responsables. El autor subraya la importancia de valorar los instantes fugaces de la vida y vivir con calma para evitar daños propios o ajenos. En el ámbito político, critica severamente la proliferación de candidaturas presidenciales para el 2026 y el desempeño de los actuales representantes de Arequipa en el Congreso. Finalmente, insta a la ciudadanía a mantener la integridad y la perseverancia en los ideales como base para la construcción de un país mejor.
- El inicio del año se presenta como un espacio de reflexión individual para corregir acciones y priorizar la felicidad personal y familiar.
- Se advierte sobre la fragilidad de la vida frente a tragedias recientes, atribuidas en parte a la imprudencia y la falta de compromiso con las promesas personales.
- El autor cuestiona la excesiva oferta electoral para las elecciones de 2026, señalando una falta de ética en la clase política nacional.
- Se menciona específicamente a los congresistas por Arequipa por su intención de postular por Lima tras una gestión duramente cuestionada.
- La columna concluye con un llamado a la resiliencia ciudadana y a no abandonar los sueños personales frente a la crisis institucional.
Creo Que.. Un nuevo año. Un nuevo comienzo. Una de miles nuevas oportunidades, para hacer las cosas mejor o simplemente, para enderezar, la vida, las acciones, las actitudes. Cada uno sabe que hacer o deshacer. En realidad, es una tarea individual.
Conforme avanza los años, una se va volviendo menos exigente, y no me hago muchas promesas, en realidad no me hecho ninguna, salvo que las decisiones de mis hijos, sea cual fuere, sea la correcta, si de eso se trata. Y solo hagan lo que los haga felices.
Al fin y al cabo, todos somos la consecuencia, de lo que hacemos a tiempo o destiempo. No vale quejarse. He visto a mucha gente, más de la que debiera, sobre la inutilidad de sus promesas, pero valgan verdades, no hicieron mucho por cumplirlas. Ese es su rollo.
A veces, no entendemos que la vida son instantes fugaces. Como los diversos casos de accidentes que hemos visto en los últimos días, donde en muchos casos, la imprudencia al manejar, ocasionan estos decesos, que siembran tristeza y dolor.
No tengo ninguna recomendación. Mi propia vida es un caos, que muchas veces no puedo resolver, pero con calma, hago lo que me haga feliz, con mi familia, con los amigos, con la propia vida, y solo trato de vivir el día a día. Sin prisa y con las pausas necesarias, para no hacer daño a nadie, menos a mí mismo.

Nuevo año: el país que viene y la responsabilidad personal
Este 2026, se presenta en el plano político, una auténtica vergüenza, por la treintena y más de aspirantes al sillón presidencial, donde la mayoría son auténticos delincuentes, pero no tienen el mínimo descaro, porque han mal aprendido que robar y no hacer obra, es la mejor forma de resolver sus problemas financieros.
La mejor muestra son los 6 parlamentarios arequipeños, la tal Gonzales, Paredes, Medina, Martinez, Quito y la mayor vergüenza de toda la historia parlamentaria Agüero, ahora salen con la desfachatez de querer postular por Lima. No faltaba más, no voy a perder mi tiempo, escribiendo, sobre estos oscuros personajes, que deben pasar como los peores de los peores.
No voy a seguir con política, porque me da náuseas. Sigamos viviendo en el día a día, sin mucha prisa, con la seguridad que caminante no hay camino, al andar se hace camino, como los versos de Antonio Machado, buscando el bien personal pero nunca a costa del mal de los demás.
Siendo mejores personas, y construyendo un país mejor, para todos.
Se puede matar al soñador, pero no al sueño. Cuando dejes de soñar, dejarás de vivir. La vida es sueño, como escribió Calderón de la Barca, por eso los sueños hay que regarlos y no permitir que nunca se sequen.
Un abrazo para todos
Hasta la próxima
