Creo Que… | “El fútbol es la cosa más importante de las cosas menos importantes”. Esta hermosa frase, atribuida al filósofo del fútbol, Jorge Valdano y popularizada por Eduardo Galeano, resume una, al menos en mi opinión, la importancia que tiene este deporte, en nuestra a veces vana y pueril existencia.
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Hace unos 10 días comenzó el Campeonato Mundial de Fútbol en Estados Unidos, México y Canadá como países anfitriones, y como le digo a mis allegados, estoy en modo fútbol. Hasta el momento, habré visto más de 50 partidos, con emociones altas y bajas, dada la calidad de los equipos participantes. Es todo un espectáculo.
Aunque existen ilustres opositores, como Jorge Luis Borges, que calificaba como un deporte “estúpido”, “agresivo” y puramente comercial. Bueno, el genio argentino, a veces fue poco tolerante, con este hermoso juego, que disfruto, desde que tengo uso de memoria.
Tendría unos 15 años, y vivíamos en el asiento minero de Toquepala (Tacna) y con madre, Yoni, veníamos en viaje express, solo para ver al club de mis amores, Universitario contra Melgar.
Eran partidos de antología, y ví a Chumpitaz, Leguía, Ballesteros, Adriazola, Palacios, Techera, Carbonell, y tantos nombres que hoy escapan a mi memoria. Éramos muy felices, todavía recuerdo, cuando le lloró a un cuidante, para que me haga ingresar a la tribuna de Oriente.

Creo que… el fútbol como una forma de medir la vida
Desde entonces el fútbol, los libros, la música y (mejor no sigo, jejejeje) me han acompañado en el vértigo de mi vida.
Muchos criticarán, pero no saben que a veces en las cosas simples, se encuentra el sentido de la vana existencia. Y, es en este deporte, donde realmente he gozado hasta el máximo, mi padre de buen talante, nunca cuestionó estos viajes relámpagos, donde de la mano de mi madre, sufríamos y reíamos, cuando se ganaba o perdía. Al final es solo una cosa importante de las cosas menos importantes.
El escritor y futbolero mexicano, Juan Villoro, dice que el “fútbol es una forma de medir la vida” y vaya que tiene razón, porque la vida se mide por momentos fugaces irrepetibles, que nunca se quedan.
Son solo chispazos, cuando un gol se produce y uno ríe o llora, depende. Aunque en nuestro país, el fútbol es un desastre, igual sigo a mi equipo, cada fin de semana, y lo peor, mis hijos son antifútbol, peor que el maestro Borges. En fin, ellos se lo pierden.
El juego es emoción y estado de ánimo: Famosa es su frase de que “el fútbol es un estado de ánimo”, donde los equipos se mueven más por la confianza, la inspiración y la psicología que solo por la táctica, señala Jorge Valdano, y así debe ser, porque sino veamos imprevisibles resultados como sucede en este torneo.
Veremos que sigue, porque si el fútbol es un estado de ánimo, pues, a contracorriente, sigamos con un buen ánimo, en medio de las desgracias propias y ajenas que nos toca. Hasta la próxima.
