Por : Wilfredo Mendoza Rosado
Generando resumen...
Creo que… Buscar la verdad, cueste lo que cueste es la primera y última tarea del Periodista. A propósito, el último 1 de este mes, se celebró el día del Periodista donde para ser sinceros la verdad, está muy entre bambalinas, muy oculta.
Soy periodista por vocación y pasión. Soy un inútil para otras cosas, así que lo único que hago, es tratar de contar buenas historias que sean verdad y no una mentira.
Casi casi muy cerca, se celebró, el centenario del nacimiento de Truman Capote. Este icónico escritor, periodista y dramaturgo que marcó un hito en la literatura del siglo XX con su estilo preciso, evocador y cargado de matices psicológicos.
Capote, conocido por su personalidad excéntrica y su vida pública, revolucionó géneros literarios al fusionar periodismo y narrativa en obras que capturan la complejidad humana.
Más de un colega y otro tanto de alumnos y alumnas, me preguntan sobre uno de mis maestros como fue Capote.
A sangre fría, habré leído una docena de veces, con tanta atención para conocer la técnica de un periodista notable. De él, aprendí a tratar de contar buenas historias, a partir de la verdad, como innegociable condición.
Esa es nuestra responsabilidad en una sociedad tan entregada a la mentira en todas sus formas. Dura realidad.
En el día del Periodista he visto como muchos colegas han recibido diplomas y reconocimientos, con o sin merecimiento. Allá ellos. Otros se han molestado, porque los han ignorado. Vaya vaya.

Creo Que… el periodista solo debe buscar la verdad y nada más
La verdad no recibí ningún diploma. Ni carta. Ni esquela. Solo saludos de gente que me aprecia y agradece. Suficiente. Y vaya que la modestia, no es precisamente una de mis virtudes.
Aprendí de los grandes como Capote, que el periodista solo debe buscar la verdad y nada más.
He tenido mucha suerte, tal vez demasiada, soy y he sido feliz, luego de muchos años como periodista y docente. Soy y seré hasta el final de mis días un vago ilustrado. Nada más.
«El fracaso es el condimento que da a la vida su sabor,» escribió, mi amigo Truman reflejando su visión de la lucha y la belleza en lo humano. En resumen, los periodistas, como cualquier otra profesión solo debemos cumplir con el juramento que cada quien hace. Eso es más que suficiente.
Ni un solo día de mis fracasos y escasos aciertos, me he sentido tan feliz, de ser periodista y El Profe, merecidos títulos, que sigo tratando de honrar.
La verdad sigue siendo esquiva, pero sólo hay que tratar de buscarla como la amistad como el amor, como la vida misma. Ahí sigo bregando, como siempre. Hasta la próxima.
