Creo Que| Hace algún tiempo, dialogando con unas amigas, hablábamos de la familia. La mayoría de mis amigos, ya son abuelos o sus hijos hacen su vida. Los míos, siguen conmigo…todavía.
Generando resumen...
Igual recuerdo, que a otra amiga, le dije, es que comencé tarde…Nunca es tarde, -me corrigió Cecilia – y vaya que nunca es tarde para nada, ni los amores, las amistades, el devenir cotidiano. Siempre es el día y hora adecuada, las cosas, se dan cuando se deben dar. Ni antes ni después.
Los pasos de Alejandra y el miedo de un padre
Esta disquisición, la hago, cuando mi princesa, Alejandra Oriana, acaba de cumplir 15 años, como digo medio en broma, “mi último esfuerzo”. Vaya, vaya. Mi eterna bebé, hoy va caminando a su ritmo. Me cuesta seguirla, y aunque la llevo de la mano , en contados casos, va descubriendo el mundo, con su inocente mirada. Y tengo pavor, por todo lo que vivimos.
Luego el temor se disipa, porque mi amiga y psicóloga Lourdes, cuando señala “tu nena, tiene las cosas claras, directa muy directa” Creo que mi tardanza, era porque no quería ser padre, Viajaba, vivía la vida loca, sin mayores ataduras. Huía del anclaje paternal, porque pensaba que iba a ser el peor de los padres.
Ale, no fue planificada, pero mi “niña bonita” como mi otra princesa Valentina, llenaron (aún lo hacen) mi vida por completo.
La felicidad que vivo con ellas, es lo que me ayuda a llevar la pesadez de los días y con mi última princesa, quien como toda hija, todavía escucha, aunque lentamente va despegando del ala paterna. Va trazando su propio camino, Como hice el mío. Como hacemos todos.

“Nada dice más del alma de una sociedad que la forma en que trata a sus hijos”. (Nelson Mandela) En realidad, debo admitir que con, mis hijos he fracasado de cabo a rabo, a ninguno le pude inculcar, el amor por los libros.
Ni modo, es falso que si te ven leer, te van a seguir. A mi me siguieron molestando por “aburrido”, jajaja. Son los gajes del oficio paterno. He tratado de ser buen padre. Ellos dirán si lo logré o fracasé. La vida es muy complicada.
“Amores como el nuestro vivirán hasta la eternidad”
Mi Ale, solo espero que crezcas, y seas una buena hija, hermana y mañana lo que quieras ser. nunca te obligaré a nada, solo señalarte el camino y sigas lo que quieras seguir, son tus pasos , no los míos.
Solo espero tener la suficiente vida, para verte lograda y que seas feliz. Todo lo feliz que te mereces. Se que algún día, dirás voy… Ese día, me dolerá en el alma, pero es la ley de la vida.
Mientras tanto caminemos todo lo junto que podamos y queramos, porque voy guardando recuerdos, para cuando la inevitable soledad me entristezca. Y voy cuidando tus besos y abrazos y tus eternos Pa, para cuando la vida te lleve lejos de mi camino, porque solo amores como el nuestro vivirán hasta la eternidad y más allá. Mejor paro, porque las lágrimas me van ganando. Hasta la próxima
