La Contraloría General de la República detectó graves deficiencias técnicas y de seguridad en la construcción del Puente Vehicular y Peatonal Ernesto Gunther, en el distrito de Jacobo Hunter (Arequipa).
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El Informe de Hito de Control N.° 041-2025-OCI/0353-SCC, con periodo de evaluación del 5 al 19 de septiembre de 2025, advierte que la ejecución de la obra no cumple con lo establecido en el expediente técnico aprobado, lo que podría comprometer tanto la estabilidad de la estructura como la vida útil del proyecto.
Relleno no autorizado en los estribos del puente
El principal hallazgo de la inspección se centra en el relleno ejecutado en los laterales de los estribos. En lugar de utilizar material de préstamo compactado en capas de 15 centímetros, como establece el expediente técnico, el contratista GyA Contratistas SRL colocó bloques macizos de concreto apilados, conocidos como “muro seco”, procedentes de la demolición del antiguo puente.
Según el informe, este material no cuenta con la granulometría ni la compactación requerida, lo que genera vacíos y sobreesfuerzos puntuales en los estribos. La Contraloría advirtió que esta práctica “podría generar asentamientos diferenciales y sobrecargas no previstas, afectando la estabilidad estructural y reduciendo la vida útil de la obra”.
El expediente técnico aprobado mediante Resolución Gerencial N.° 069-2025-MPA/GDU-PROYECTOS establecía de manera clara el uso de material de préstamo seleccionado y compactado. Sin embargo, el contratista admitió haber empleado concreto de demolición, incumpliendo las especificaciones.

Riesgos de seguridad para trabajadores y transeúntes
El segundo hallazgo del órgano de control revela graves deficiencias en la seguridad laboral. Durante la visita de inspección se constató la ausencia de señalización y de elementos de protección como barandas perimetrales y sistemas de línea de vida. Además, se registraron trabajos en altura realizados sin andamios adecuados para el encofrado de la losa y la viga del puente.
Las imágenes incluidas en el informe muestran a obreros ejecutando labores en altura sin protección, exponiéndose a caídas y accidentes.
En cuanto a las excavaciones, se evidenció la falta de medidas preventivas en taludes de más de 5 metros de altura y pendientes de 70°, sin señalización ni barreras que eviten deslizamientos, lo que constituye un riesgo inminente para el personal.
Adicionalmente, la Contraloría detectó un manejo deficiente de residuos y sobrantes de materiales, acumulados en zonas no autorizadas, lo que incrementa la exposición a accidentes.
Supervisión de obra bajo cuestionamiento
Otro aspecto crítico del informe es la débil supervisión de la obra. La empresa supervisora, a cargo de Álvaro Llerena Ames, no cumplió con garantizar la presencia del personal clave exigido en contrato. Se verificó la ausencia del ingeniero de calidad y del ingeniero ambiental, lo que activa la aplicación de penalidades automáticas.
Además, la supervisión no ejecutó las 36 pruebas de calidad de concreto establecidas en el expediente técnico. Según el propio supervisor, estas pruebas fueron encargadas al contratista, quien las realizó en su propio laboratorio (GyA Contratistas SRL) o en laboratorios contratados por él, comprometiendo así la imparcialidad y la confiabilidad de los resultados.
La Contraloría subrayó que la omisión de pruebas de calidad impide asegurar que el concreto colocado cumpla con las normas técnicas, lo que pone en entredicho la resistencia y durabilidad del puente.
Acciones pendientes y responsabilidades
El organismo de control recomendó a la Municipalidad Provincial de Arequipa (MPA) adoptar medidas inmediatas para corregir las deficiencias técnicas y reforzar la seguridad en la obra, a fin de evitar riesgos para trabajadores y futuros usuarios.
También se pidió iniciar procesos para determinar la responsabilidad del contratista y de la empresa supervisora por incumplimientos que afectan la calidad técnica y la seguridad de la construcción.
La obra, valorizada en más de 2 millones 181 mil 417 soles, tiene previsto entregarse el 9 de octubre de 2025. Sin embargo, las observaciones de la Contraloría podrían retrasar el cronograma o derivar en sanciones contractuales.
Fuentes consultadas indicaron que la MPA solicitará un informe a la supervisión y al contratista para determinar las medidas correctivas. No obstante, al cierre de esta nota, no se emitió un pronunciamiento oficial sobre las sanciones que se aplicarán.
