Fue un show latino que ahora viene desatando polémica en Estados Unidos (EE.UU.). La noche del domingo 7 de febrero quedará marcada en la historia del deporte y el espectáculo. Los Seattle Seahawks se coronaron campeones del Super Bowl por segunda vez tras imponerse a los New England Patriots, pero el resultado del partido quedó en segundo plano frente a lo que ocurrió en el show de medio tiempo, protagonizado por Bad Bunny.
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Tal como lo había prometido, el artista puertorriqueño hizo bailar al mundo en el Super Bowl 2026. Desde el Levi’s Stadium de Santa Clara, Bad Bunny lideró una explosión de música latina, identidad cultural y mensaje social, acompañado por figuras como Lady Gaga, Ricky Martin y otras sorpresas que encendieron al público.

Un mensaje potente y una “casita” llena de estrellas
El espectáculo arrancó con Titi me preguntó, uno de los mayores éxitos de su carrera. Vestido completamente de blanco y con un balón de fútbol americano en las manos, el Conejo Malo recorrió el campo, transformado en una plantación de caña de azúcar, recreando escenas de la vida cotidiana en Puerto Rico.
Desde el techo de su ya icónica “casita”, utilizada también en su gira mundial, lanzó un mensaje contundente: “Las mujeres en el mundo entero deberían andar sin miedo”, justo antes de interpretar Yo perreo sola.
Las cámaras revelaron entonces a varios invitados VIP entre el público, como Karol G, la actriz Jessica Alba, el actor chileno Pedro Pascal, además de Cardi B, Young Miko y el empresario David Grutman.
El show continuó con una potente secuencia de temas como Safaera y Voy a llevarte pa PR, acompañados de homenajes a los pioneros del reggaetón. Fragmentos de Gasolina de Daddy Yankee, Dale don de Don Omar y Pa’ que se lo gocen de Tego Calderón reforzaron el carácter histórico del espectáculo.
“Bienvenidos a la fiesta más grande del mundo entero”, dijo Bad Bunny antes de interpretar EoO, canción por la que recientemente ganó el Grammy a Mejor Interpretación de Música Global, galardón que también fue destacado visualmente durante el show.

Lady Gaga, Ricky Martin y una polémica que cruzó fronteras
Uno de los momentos más impactantes llegó cuando Bad Bunny miró a la cámara y se presentó con un mensaje inspirador: “Si estoy aquí es porque nunca dejé de creer en mí. Tú también deberías creer en ti. Vales más de lo que piensas”. Acto seguido, apareció Lady Gaga, quien interpretó una versión en salsa de Die With a Smile junto a una orquesta en vivo.
Minutos después, ambos artistas compartieron el escenario para bailar Baile inolvidable, provocando una ovación masiva. El cierre mantuvo el tono de orgullo latino con NUEVAYoL, mientras las pantallas mostraban una imagen simbólica de Bad Bunny niño sosteniendo un Grammy. “San Francisco, disfruten”, gritó antes de presentar a Ricky Martin, quien se sumó al festejo final.
No obstante, el espectáculo también generó controversia política. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó el show como “uno de los peores de la historia” y aseguró que fue una “afrenta” para el país. En un mensaje publicado en Truth Social, criticó el idioma, el baile y el contenido del espectáculo, afirmando que no representó los estándares estadounidenses.
Pese a las críticas, el show de Bad Bunny ya es considerado por millones de espectadores como uno de los más impactantes y representativos de la cultura latina en la historia del Super Bowl.

