Por: Joyce Guzmán
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Tras permanecer tres meses en la morgue central de Arequipa, fue enviado a la fosa común, la víctima del atropello ocurrido en el Puente San Isidro, el pasado 7 de setiembre. La víctima no pudo ser identificada por el sistema AFIS, debido al desgaste de sus huellas dactilares, además nadie fue a preguntar por él.
El fatal accidente ocurrió al mediodía, cuando la víctima bajó de una unidad de servicio público y cruzó la pista (sobre el puente), siendo atropellado por la pequeña combi de V8R 563, conocida como “loncherita”, la misma que se desplazaba a velocidad hacia la zona del Avelino Cáceres.
Ese día el chofer aceleró la marcha de su unidad de placa V8R 563 y metros más adelante hizo bajar a los pasajeros, para darse a la fuga. La Policía ubicó la pequeña combi, pero no fue identificado el conductor.
El deceso de la víctima fue instantáneo. La Policía logró averiguar que se trataría de un indigente peruano de unos 45 años, que al parecer vivía debajo del Puente San Isidro, y que se ganaba la vida tocando su zampoña en los vehículos de servicio público.
