En medio de un fuerte resguardo policial y una atmósfera de tensión, la presidenta Dina Boluarte arribó este viernes 29 de agosto al distrito de Ongoy, en la provincia de Chincheros (Apurímac), para inaugurar un modesto parque vecinal. A pesar del carácter pequeño del proyecto, su presencia despertó expectativas de varios alcaldes.
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Durante la ceremonia, diversas autoridades locales entregaron a la mandataria documentos con solicitudes urgentes de la comunidad. Sin embargo, el gesto terminó en desilusión cuando los papeles fueron encontrados tirados en la calle, lo que generó indignación entre los asistentes.
“Es una falta de respeto. Nosotros hemos venido con la esperanza de ser escuchados, y así terminan nuestras demandas”, expresó visiblemente molesto un dirigente comunal, reflejando el sentir generalizado de los presentes.
Familiares y autoridades locales interpretaron este descuido como un símbolo de indiferencia del Ejecutivo hacia las problemáticas regionales.

Despacho presidencial negó que hayan tirado documentos en Apurímac
Tras conocerse este incidente la Secretaría de Comunicación Estratégica y Prensa del Despacho Presidencial aclaró que todos los documentos entregados por los municipios durante la visita fueron recibidos y registrados formalmente a través de mesa de partes, siguiendo los protocolos oficiales.
Sin embargo, este comunicado no logró calmar los ánimos, pues persiste la percepción de que el incidente no debió ocurrir en un acto formal de gobierno.
El episodio ha reavivado cuestionamientos sobre la relación entre el Ejecutivo y regiones históricamente postergadas como Apurímac. En comunidad se demanda un cambio de actitud que vaya más allá de inauguraciones simbólicas, apostando por gestos que reflejen una verdadera atención a sus demandas.
