Un cargamento de más de tres mil tarántulas fue detectado en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, antes de que tres pasajeros extranjeros abordaran sus vuelos. Los arácnidos estaban repartidos en tres maletas que pertenecían a dos ciudadanos alemanes y uno polaco. El operativo fue realizado por el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) junto con personal de Aduanas.
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La intervención se activó a partir de una alerta anónima enviada a la plataforma Alerta Serfor. Con esa información, las autoridades desarrollaron acciones de inteligencia y ubicaron a los viajeros mientras completaban los trámites previos al embarque.
Al revisar el equipaje, los agentes encontraron a los arácnidos dentro de medias acondicionadas y etiquetadas. El conjunto incluía ejemplares adultos, crías y huevos.
Cora Suárez, responsable del Puesto de Control Estratégico del Serfor en el terminal aéreo, señaló que se habría reunido una variedad de especies, algunas de ellas todavía sin descripción científica.
Una de las especies de tarántulas está considerada vulnerable
La procedencia de los animales comprende distintas zonas del país, entre ellas Junín, Loreto, Cajamarca, Cusco y La Libertad. En la identificación preliminar aparecen ejemplares del género Pamphobeteus, además de Thrixopelma lagunas, Antikuna sp. y Avicularia sp.
También se reconoció a la Pamphobeteus antinous, especie incluida en la categoría Vulnerable (VU) de la lista peruana de fauna silvestre amenazada y protegida legalmente. Esta clasificación está contemplada en el Decreto Supremo N.° 004-2014-MINAGRI. Los especialistas siguen examinando los demás ejemplares para completar su identificación.

Los tres pasajeros fueron detenidos y afrontan investigaciones
Tras el hallazgo, la Policía Nacional, a través de sus unidades especializadas en delitos ambientales, detuvo a los tres ciudadanos extranjeros. El caso quedó en manos de las autoridades para las diligencias por el presunto tráfico ilegal de fauna silvestre.
El Serfor indicó que los ejemplares habrían sido seleccionados para posibles fines de colección, investigación o tenencia como mascotas.
Además, publicaciones científicas mencionadas por medios de comunicación apuntan a que uno de los intervenidos sería un investigador conocido en el ámbito de las tarántulas. No se ha hecho pública su identidad.
Cuando termine la evaluación de los animales, serán derivados a un centro de cría autorizado, donde permanecerán bajo resguardo.
