Cordillera de Palabras | El viernes 2 de octubre, cerca de las ocho de la mañana, un taxista de 69 años dejó a un pasajero en la urbanización Las Orquídeas, en el Cercado de Arequipa. El pasajero bajó sin pagar, hubo una discusión y le disparó en el rostro.
En el Cercado de Arequipa, un taxista de 69 anos fue herido de bala en el rostro tras una discusion por una tarifa no pagada con un pasajero. La Policia Nacional detuvo posteriormente a un joven de 27 anos investigado por intento de homicidio utilizando un arma registrada en Sucamec. El hecho motivo un analisis sobre el estado de la salud mental en el pais y las brechas en la atencion publica preventiva. En el Peru se registran mas de 1.3 millones de atenciones por trastornos mentales atendidas por solo 294 psiquiatras a nivel nacional.
- Un taxista de 69 anos sobrevivio a un disparo en el rostro tras discutir con un pasajero en la urbanizacion Las Orquideas en Arequipa.
- La Divincri detuvo a un sospechoso de 27 anos por intento de homicidio e indico que el arma de fuego contaba con registro en Sucamec.
- En el Peru existe una proporcion de un psicologo por cada 3,313 escolares y solo 294 psiquiatras a nivel nacional segun voceria del Minsa.
- Ocho de cada diez personas que requieren atencion de salud mental en el pais no la reciben segun estimaciones oficiales recogidas por la Defensoria del Pueblo.
- El presupuesto destinado a trastornos de salud mental en el Peru representa el 2.3% del gasto total en salud conforme a reportes remitidos a la OMS.
La bala entró por el maxilar y no tuvo orificio de salida. Herido, el taxista volvió a subir a su auto, manejó hasta las inmediaciones del colegio Alas Peruanas y le pidió auxilio a un policía. Ya en el hospital Honorio Delgado, consciente, pidió que lo trasladaran a EsSalud porque tenía seguro.
Horas después, las cámaras de seguridad permitieron a la Divincri detener a un joven de 27 años, investigado por intento de homicidio.
Ningún dato publicado dice que el detenido tenga un trastorno mental, y suponerlo sería inventar. Lo que la noticia sí permite es recorrerla paso por paso y preguntar en cuáles de ellos la salud mental debió estar presente y no lo estaba.

Cordillera de Palabras: la salud mental antes del disparo
Empecemos por la discusión. Una carrera impaga convertida en disparo en cuestión de minutos habla de control de impulsos y manejo de la frustración, capacidades que se entrenan desde la infancia con adultos y escuelas que sepan enseñarlas.
En 2024, según un reporte de El Comercio recogido por Anacab, el Perú tenía un psicólogo por cada 3,313 escolares. Un informe sobre salud mental adolescente en el sur del país registra en Arequipa una prevalencia de episodio depresivo de 11.4% y de ansiedad generalizada de 7.1%.
Sigue el arma. La Divincri informó que la licencia del arma figuraba registrada en Sucamec, y el reporte no precisa a nombre de quién. Para obtener esa licencia la ley exige un certificado de salud mental con condición de apto, emitido por un centro autorizado por el Minsa, donde se evalúan pensamiento, juicio, estado de ánimo y personalidad.
Sucamec aclaró en 2023 que no emite esos certificados y que, bajo el principio de veracidad, no cuestiona los que vienen de centros aprobados. La licencia dura tres años, y la noticia no menciona ningún mecanismo que revise cómo está su portador en ese lapso.
La víctima y un sistema que llega después
Está también la víctima. Un hombre de 69 años manejando un taxi a las ocho de la mañana trabaja en un sector donde pocos tienen empleador, jefe de personal o servicio de salud ocupacional. Quien maneja un taxi por cuenta propia no tiene a quién exigirle nada de eso, menos cuidado mental.
Y viene lo que ocurre después. En lo que iba de 2024, el Minsa atendió 1,315,976 casos de trastornos mentales y problemas psicosociales, con la ansiedad como diagnóstico más frecuente, 244,462 casos.
Para atenderlos hay 294 psiquiatras en todo el país, según una vocera del Minsa, y ocho de cada diez personas que necesitan atención no la reciben, según una estimación del Minsa recogida por la Defensoría del Pueblo.
La OMS registró que la COVID-19 elevó 25% la ansiedad y la depresión en el mundo. El Perú respondió al COVID con cuarentenas, protocolos en cada centro de trabajo y presupuesto de emergencia y mucha ansiedad en todos los aspectos. A los trastornos que dejó les destina, según lo que reportó a la OMS en 2020, el 2.3% de su gasto en salud.
La OMS calcula que cada dólar invertido en tratar depresión y ansiedad devuelve cuatro en salud y capacidad de trabajo. En esta historia el Estado respondió bien desde las ocho y media: un policía, un hospital, cámaras, una detención. Todo ocurrió después del disparo.
Una epidemia que seguimos mirando de lejos
Pero, aún quedan en la retina de quienes vieron el video del perpetrador, escondido en el garaje, con rasgos psicóticos, apuntando a todos lados, hablando por el celular volteado. Sí, seguro estaba sufriendo las consecuencias de esa ruptura mental que lo llevó, por un a furia mal controlada a apretar un gatillo.
Ahora, piénselo, cada día se suscitan en esta ciudad enfrentamientos y están acabando mal, entre personas que no deberían tener un comportamiento criminal.
Los casos escolares son una prueba y hace cuatro días en un colegio, cogotearon a un alumno, sí, un adolescente de 15 años fue agredido por un compañero en los servicios higiénicos del colegio particular Dunalastair, en Sachaca.
El agresor lo tomó del cuello para ahorcarlo y luego le dio un golpe de puño que le abrió el labio inferior. ¿Vamos a seguir ignorando que estamos frente a una epidemia mal tratada?
