En la ficción de Poldark Mego el fin del mundo tarda veinte años en cruzar el país, arrancando en Iquitos y llegando, ya exhausto, hasta Lima.
El escritor y psicólogo Poldark Mego presentó "Pandemia Z: Resistencia", la cuarta entrega de su pentalogía literaria de temática zombi ambientada en el Perú. La trama de este nuevo volumen se inicia en Iquitos y avanza hacia Lima, conectando los sucesos de los títulos anteriores para preparar el desenlace de la saga. El autor construye las reacciones de sus personajes a partir de enfoques psicológicos y vivencias personales, afirmando que la pandemia real no modificó su estilo de trabajo. Asimismo, Mego demandó una mayor difusión, rigurosidad crítica y espacios de debate para la literatura peruana de ciencia ficción y terror.
- Poldark Mego publicó 'Pandemia Z: Resistencia', el cuarto libro de una pentalogía que concluirá con una quinta entrega.
- La narración sitúa el desarrollo del fin del mundo en el territorio peruano, comenzando en Iquitos y extendiéndose hasta Lima.
- El autor aplica su formación en psicología para estructurar los personajes basándose en el análisis de sus miedos y vivencias internas.
- Mego abogó por mayor rigor y espacios como congresos para legitimar el terror y la ciencia ficción en la literatura nacional.
- El escritor también compiló la muestra 'FuturA' y ejerce como miembro fundador de la asociación Perú-CFFT y organizador de la convención Uróboros.
Ese es el mapa que traza “Pandemia Z: Resistencia“, la cuarta entrega de una saga que lleva media década construyendo un apocalipsis con acento peruano y que el propio autor describe como el libro llamado a cerrar las brechas de sus tres antecesores, preparando de paso el terreno para la quinta y última parte.
Psicólogo de profesión, Mego arma a sus personajes desde el diagnóstico antes que desde el gesto narrativo. Dice construir los perfiles “desde una visión psicológica coherente”, jugando con los terrores primitivos que se almacenan en la amígdala cerebral para que cada reacción responda a la arquitectura interna del personaje y no al capricho de la trama.
Es una manera de escribir zombis que empieza, en el fondo, en el consultorio.
Nacido en Lima en 1985, ha hecho de la Amazonía, en los últimos años, su territorio narrativo más ambicioso. Este año compiló “FuturA”, una muestra de diez plumas amazónicas que trabajan el ecofuturismo desde un lugar íntimo, mezclando ciencia ficción, defensa del territorio y el misticismo que ya traía consigo la propia mitología selvática.

Una saga zombi con territorio peruano
El proyecto, cuenta, abrió la puerta a más publicaciones en camino y explica por qué “Resistencia” arranca justamente en Iquitos: la selva dejó de ser escenario ocasional para volverse territorio narrativo propio.
Lo que no ha cambiado es su diagnóstico sobre el lugar que ocupa el terror y la ciencia ficción en el país. Mego insiste en que el género necesita más difusión efectiva, más congresos, más coloquios, y sobre todo romper la idea de que todo lo hecho afuera es superior.
Pide también mayor rigurosidad a quienes reseñan libros en redes sociales sin más criterio que la preferencia personal, y reclama que se hable de terror y ciencia ficción sin tratarlos como subcapa: “literatura y ya“, resume.
Resulta paradójico que, llevando tres libros narrando una pandemia ficticia y yendo por el cuarto, Mego asegure que la pandemia real apenas tocó su trabajo.
Explica que sus historias nacen de un proceso introspectivo, hurgando en recursos y vivencias propias antes que en la coyuntura, y que si algo le dejó la cuarentena fue tiempo para escribir y corregir, no un cambio de tema ni de estilo.
Las emociones humanas, según él, estuvieron antes del virus y seguirán después, pase lo que pase en el mundo.
Un protagonista de significado personal
Detrás de “Resistencia” hay, además, un protagonista que Mego describe como de “gran significado personal”, sin entrar en más detalle por ahora, y una saga —Supervivientes, Cuarentena, Asedio, Resistencia y una quinta entrega todavía sin título anunciado— que lo ha convertido en organizador de la convención Uróboros y miembro fundador de Perú-CFFT, la asociación peruana de ciencia ficción, fantasía y terror.
