Una madre de familia denunció que su hijo de 16 años, estudiante de cuarto de secundaria, habría sido víctima de bullying en el colegio San Jerónimo en Arequipa y que, pese a haber comunicado oportunamente las presuntas agresiones, no habría recibido una solución efectiva por parte de la institución educativa. A pesar de que el menor fue cambiado, los atacantes terminaron desfigurándole el rostro.
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Según el testimonio de la madre, los episodios de hostigamiento y agresiones se habrían producido de manera reiterada durante todo el año, los menores se burlaban del físico del adolescente. Ante esta situación, la familia tomó la decisión de retirar al adolescente del colegio y cambiarlo de institución educativa en junio de este año, buscando evitar que continuara siendo víctima de sus presuntos agresores.
Sin embargo, la madre sostiene que los estudiantes señalados – del colegio San Jerónimo– como presuntos agresores continuaron buscando a su hijo, pese a que ya no pertenecía a la institución. La situación habría escalado hasta un nuevo episodio de violencia ocurrido durante una fiesta, por los agresores quienes dicen ser del grupo “Los Glóbulos Blancos” .
Adolescente habría sido atacado con una copa
De acuerdo con la denuncia de la familia, durante una fiesta de 15 años el menor habría sido nuevamente abordado por los adolescentes señalados y posteriormente atacado con una copa, provocándole una grave lesión en el rostro. Cortes y una posible fractura de la nariz.
La agresión habría generado preocupación entre sus familiares, quienes ahora buscan que el caso sea investigado y que se determinen responsabilidades por los hechos denunciados.
La madre cuestiona que, pese a que el presunto bullying habría sido comunicado previamente a las autoridades del colegio San Jerónimo, las medidas adoptadas no habrían impedido que los hechos continuaran incluso después del cambio de institución del adolescente.
Familia solicitó garantías personales
Los familiares solicitaron la intervención de las autoridades educativas para determinar si existió una respuesta adecuada frente a las primeras denuncias de bullying y establecer qué medidas correspondía adoptar para proteger al adolescente.
El caso también se encuentra en la Segunda Fiscalía de Familia, donde la familia espera que se agilicen las investigaciones para esclarecer las circunstancias de la agresión y determinar la responsabilidad de los involucrados.
Asimismo, los familiares acudieron a la Prefectura, donde solicitaron garantías para la vida e integridad del menor ante el temor de que puedan registrarse nuevos actos de violencia, con otros adolescentes al interior del colegio San Jerónimo,
La familia sostiene que su principal preocupación actualmente es garantizar la seguridad del adolescente y evitar que vuelva a ser víctima de agresiones, mientras las autoridades correspondientes investigan tanto los presuntos actos de bullying como el ataque ocurrido durante la fiesta.
